Preparar la tierra para sembrar hortalizas
Son muchas ya las personas que quieren tener su propio huerto ecológico en el que cultivar algunos alimentos para el consumo personal, especialmente las frutas y algunas hortalizas.

No obstante, antes de ponerte manos a la obra con la plantación es fundamental que no pases por alto un básico: La preparación de la tierra de cultivo.

Preparar el terreno garantizará que como mínimo nuestras plantas empiezen a desarrollarse con buen pie, independientemente de los problemas que puedan surgir más adelante.

La mejor época del año para llevar a cabo este proceso es el final de invierno y comienzo de la primavera, por lo que el mes en el que nos encontramos o el próximo son perfectos para ello; aprovecha la recolección de los últimos frutos del invierno para ponerte manos a la obra.

Preparar la tierra para sembrar hortalizas
Lo primero que debes hacer es poner estiércol sobre toda la superficie en la que vayas a plantar las hortalizas, aproximadamente unos 8 kilos de esta sustancia por metro cuadrado. Una vez lo tengas en la tierra deberás labrarlo con el fin de que se mezcle con la tierra y sea efectivo.

Para la plantación de plantas aromáticas como el tomillo o el perejil, por ejemplo, lo mejor es que las coloques cerca de los árboles frutales, pues su aroma ayuda a ahuyentar a las plagas.

Si vas a plantar hortalizas (pimientos, tomates, alcachofas, calabazas…) debes hacerlo en un lugar en el que se encuentren protegidas del viento y de las heladas. De hecho, no estaría de más que comenzasen su desarrollo en un lugar cálido como un pequeño invernadero o en otro lugar algo protegido como un garaje o similar.

No creas que la tierra estará perfecta para el cultivo así como así, pues la calidad de la próxima cosecha dependerá en gran parte de los cuidados previos que hayas dado al terreno.