Prevenir plagas y enfermedades en jardín y plantas
Una de las cosas más molestas que puede suceder en torno a nuestro jardín y nuestras plantas es la aparición de plagas y enfermedades, y es que no solo mata las plantas en muchas ocasiones sino que cuando se salvan se ponen muy feas y es muy difícil devolverles su vigor.

A continuación te daré unos cuantos consejos para prevenir plagas y enfermedades tanto en el jardín como en las plantas para que puedas tener un entorno más sano, aunque hay que decir que no siempre es posible evitarlas. Toma nota:

– Compra plantas de buena calidad que hayan sido bien cultivadas y criadas y que tengan buenas raíces pero que no estén congestionadas. Los tallos han de ser vigorosos y también han de estar bien proporcionadas y sanas.

– Revisa cualquier planta que vayas a comprar para ver si tiene alguna herida, plaga o enfermedad. Si tienes dudas o ves algo raro descarta esa y sigue buscando hasta dar con una que esté perfectamente sana.

– Elige siempre especies que se adapten bien al clima que hay en donde vives ya que en muchas ocasiones se pierden un montón de plantas por haberlas expuesto a unas condiciones que no son las adecuadas. Las especies autóctonas siempre son mucho más resistentes a plagas y enfermedades que cualquier especie exótica.

– El suelo también es muy importante para proteger plantas y árboles de plagas, así que asegúrate de que siempre eliges las especies adecuadas para el suelo de tu jardín.

– La elección del césped también tiene que ir acorde con el clima, el suelo y las características de tu jardín. Solo así conseguirás estar a salvo de plagas. Hay especies especiales para el sol, otras para la sombra, otras para recibir mucho tránsito, otras para soportar mejor el calor o el frío…

– De cualquier cosa que vayas a cultivar busca siempre las especies más resistentes, no importa si son frutas, hortalizas o plantas. Compensa invertir un poco más pero saber que es una especie fuerte.

– Planta cualquier cosa en el lugar adecuado y protegiendo del viento lo que sea necesario proteger utilizando setos, mallas o verjas. Lo mismo con las zonas de sol si tienes alguna especie que no pueda recibir demasiado, y por supuesto no pongas en esta zona especies que no sobreviven al sol.