Protege a tus hijos de las plantas perjudiciales
Cuando tenemos un hijo cualquier cosa pasa a un segundo plano cuando de su seguridad y su bienestar se trata. En este sentido, existen muchas plantas decorativas preciosas que no obstante pueden resultar peligrosas o perjudiciales para los niños, por lo que debemos ser muy conscientes qué estamos poniendo a su alcance.

Algunas como la hiedra venenosa pueden producir alergias o sarpullidos en su fina piel y otras como los cactus o los rosales pueden provocarles heridas con sus espinas o pinchos. Quizá estos sean ejemplos demasiado evidentes, pero la idea es que seas tú mismo el que examine cada una de las flores y plantas que tienes tanto en el interior de casa como en el jardín para asegurar que tu hogar sea un lugar seguro para ellos.

Además existen muchísimas plantas que pueden resultar tóxicas para el cuerpo humano y aún más para los delicados organismos de los niños más pequeños, que continuamente quieren jugar con todo lo que tienen a su alcance. Algunas de ellas son el cinamomo, la hiedra inglesa, la lantana, la adelfa, el muérdago navideño e incluso la Poinsetia o Flor de Pascua (la típica planta de flores rojas de Navidad), pero hay tantas que lo mejor sería que hicieras un inventario de todas las que tienes y te informases de las características concretas de cada una de ellas para ver si pueden resultar venenosas.

En cuanto a las plantas decorativas recomendables para ubicar en casa sin peligro para nuestros niños están algunas como la violeta africana, el helecho de Boston, la Begonia, la Malamadre, la planta de Jade, la de Caucho o la hiedra sueca (recuerda que nunca la inglesa).

No obstante, que no sean peligrosas a primera vista no significa que debas relajarte a la hora de proteger al pequeño, pues ingerir una planta puede sentar de manera diferente a una persona que a otra. Lo mejor es que te esfuerces día tras día para enseñarle que las plantas son algo que contemplar y acariciar pero nunca, nunca, deben comer.