Puesta a punto del jardín en verano
Con la llegada del buen tiempo, nos entran ganas de pasar los ratos al aire libre. Los que dispongan de jardín no tendrán que desplazarse muy lejos para tomarse un respiro. Sin embargo, después de un invierno bastante duro, deberemos acondicionarlo si queremos disfrutar cómodamente de nuestro espacio verde. Lo primero que deberemos hacer es arreglar es el césped, con especial atención si lo hemos descuidado. Puedes fertilizarlo, cortarlo o regarlo siempre que sea necesario para que esté en unas condiciones óptimas. Un jardín con una hierba sana es fundamental para evitar plagas.

Por otro lado, hay que revisar los pavimentos, sobre todo si tenemos piscina. Sin olvidarnos de reparar grietas, roturas o posibles fugas de agua. Recuerda limpiar la piscina en profundidad, revisar el estado del agua, sustituir baldosas que puedan ser deslizantes o cualquier otra cosa que te permita decorar el jardín. Todo lo que suponga un extra de seguridad será importante. Al mismo tiempo, repasaremos las vallas de separación, de modo que estén colocadas de manera que no puedan traspasar ni ver lo que ocurre desde el otro lado, eso nos proporcionará la intimidad que necesitamos.

Cuando ya tengamos acondicionada la zona, deberemos centrarnos en la decoración ambiental. Por ejemplo, puedes optar por poner piedrecitas cerca de los árboles o en el camino hacia la entrada de la casa, plantar flores de colores que den un aire fresco al espacio, colocar arbustos que separen diversos espacios o árboles que nos brinden sombra. Cualquier cosa es posible en tu jardín siempre que contemos con la naturaleza.

Puesta a punto del jardín en verano
Respecto al mobiliario, lo ideal es tenerlo repartido en varias zonas diferenciadas: las de descanso, las de reunión o las de comer. Las de relax suponen disponer todo tipo de tumbonas, hamacas, sofás o sillones, cerca de la piscina, que nos permitan disfrutar de unos ratos placenteros. La zona de reunión implica una mesa acompañada de sillas. Sin olvidar una barbacoa para la zona de comer. Los materiales pueden ser de madera, forja, rafia, plástico o metal, lo mejor es elegir aquel que nos permita combinar estilo con durabilidad.

Por último, debemos tener en cuenta el tamaño y la cantidad de mobiliario que dependerán del espacio disponible. Si bien es aconsejable no sobrecargar de muebles el jardín, ya que lo importante es que podamos pasar por todas las zonas con fluidez, sin que nada nos estorbe. Los complementos preferidos serán jarrones, macetas, textiles, fuentes, e incluso estatuas decorativas.