Pulgones en las plantas
Aunque lo cierto es que estos pequeños insectos no son excesivamente peligrosos para nuestras plantas, toparse con pulgones resulta de lo más desagradable y hace que el aspecto de las plantas quede radicalmente desmejorado y empobrecido.

Si quieres saber reconocerlos, alármate cuando veas unos pequeños bichitos de un tamaño entre 2 o 3 milímetros de longitud en colores verdes, negros o anaranjados sobre los brotes jóvenes, la parte interior de las hojas o los capullos de las flores.

Lo peor de todo es que no encontrarás solo uno sino decenas de ellos, pues esta plaga en concreto se multiplica muy rápidamente creando colonias que después costará eliminar de tus plantas.

Pulgones en las plantas
Estos insectos son amantes de las atmósferas cálidas y húmedas, por lo que generalmente buscarán las plantas de interior con estas características.

Aunque generalmente no acabarán con tus plantas, lo cierto es que estos insectos chupadores sí que frenarán el desarrollo de los ejemplares y crearán un grave deterioro en el aspecto de los mismos: Fomentan la aparición de la fumagina (hongo que se desarrolla sobre las excreciones melosas de los pulgones y llama la atención de las hormigas), deja las hojas amarillas y hace que tanto éstas como los tallos jóvenes se deformen.

Para eliminar los focos centrales lo mejor que puedes hacer es ponerte un guante, tomar un trapo e ir separándolos de tu planta (puede que te cueste, pues sus patitas traseras les permiten saltar).

Si el ataque a tus plantas es débil solo tienes que eliminar hasta el último y limpiar la planta con agua y jabón blando manteniendo este hábito un par de veces al mes. En casos más graves, deberás tratar a tu planta con un insecticida específico para ello durante un par o tres semanas.