¿Qué es el humus?
Tanto si eres un amante de la jardinería como si más bien perteneces a ese grupo de los que sencillamente intentan mantener su espacio exterior en condiciones, probablemente hayas oído hablar del humus en alguna ocasión.

El contexto puede ayudarte a tener una idea aproximada de lo que es, pero, ¿tienes idea de qué significa esta palabra en realidad? A continuación te contamos más acerca de esta sustancia fundamental para muchas plantas.

Considerado como otro de los elementos de la jardinería ecológica en algunas de sus versiones, este tipo de abono orgánico se consigue a través de la descomposición de los restos orgánicos gracias a organismos y microorganismos benéficos como son hongos y bacterias.

En este sentido, podríamos pensar que esta sustancia es prácticamente igual al compost… pero no es así. Los elementos orgánicos que componen el humus se encuentran en este caso en un grado de descomposición superior que hace casi imposible que sufra mayores transformaciones.

¿Con qué se produce?

La materia orgánica que produce el humus está compuesta por fragmentos vegetales en descomposición (hojas, tallos, raíces, madera, cortezas, semillas, polen), secreciones de raíces, plantas y animales así como también excrementos y excretas de lombrices y otros animales. Todos los elementos son ‘trabajados’ por organismos carroñeros o saprófitas (que se alimentan de materias orgánicas en descomposición) como bacterias, hongos o invertebrados que facilitarán el proceso.

¿Cuál es su función?

El humus supone una reserva importante de materia orgánica en el suelo, lo que ofrece múltiples beneficios a la tierra de cultivo: mejora el drenaje del suelo, la porosidad, la asimilación de abonos minerales, proporciona una mayor nutrición vegetal y aporta microorganismos al suelo, entre otras cosas.

Uno de los tipos de humus más populares es el de lombriz.