Qué son las camas calientes
¿Has oído alguna hablar alguna vez de las camas calientes? ¿No? Pues es una solución perfecta durante el invierno, cuando las heladas y los fríos extremos pueden imposibilitar los cultivos.

Las camas calientes son estructuras que sirven para proteger las plantas y semillas de las bajas temperaturas y posibilitan cultivar especies en las épocas más duras del año. Se trata de una especie de cajón de madera sobre el cual se coloca un cobertor de vidrio o de plástico, que permite crear una especie de pequeño invernadero. ¿Quieres saber más acerca de las camas calientes? Te damos todos los detalles a continuación.

Camas calientes artificiales y naturales

El principal objetivo de las camas calientes, que pueden ser artificiales o naturales, es evitar que el frío del ambiente o el del suelo impidan el desarrollo de los ejemplares. La diferencia entre la cama caliente artificial y la natural es que la primera requiere poner una almohadilla eléctrica en la parte inferior de la estructura, mientras que la segunda implica la colocación de una base de estiércol para garantizar una buena temperatura.

Qué son las camas calientes
La superficie de la estructura puede variar en función del espacio disponible y del número de ejemplares que se deseen plantar. La altura, sin embargo, depende del tipo de sistema que se emplee. Así, para camas calientes naturales, lo ideal es una capa de estiércol de entre 50 y 60 cm.

Cómo usar camas calientes naturales

En el caso de las camas calientes naturales, deberás dejar el estiércol durante varios días en el interior de la estructura. Tras dos semanas su propia descomposición hará subir la temperatura y aunque luego descenderá, permitirá que la plantación se encuentre a la ideal temperatura de unos 25º. En ese momento deberás colocar una capa de mantillo sobre el estiércol, que es donde deberás poner las plántulas o las semillas.