Ramos de novia
Muchos son los estilos que puedes elegir para tu ramo de novia, eligiendo al detalle los colores, la forma y el tamaño. Además, ya no sólo se hacen de flores sino que puedes añadirle algún complemento como botones, pedrería, cintas, conchas o cualquier otro detalle que quieras ponerle. A pesar de que haya muchas opciones, para que no te líes te cuento los cuatro tipos de ramos de novia básicos para que sepas si quieres estos o si prefieres innovar y elegir algo diferente:

– Bouquet o ramillete: se caracterizan por parecer una bolita, es decir, son completa y perfectamente redondos.

– Cascada: está formado por varias secciones de flores que caen en capas. Puede tener la longitud que la novia quiera.

– Pomposos: se utilizan flores de tallos largos. Son de forma vertical, están atados y la novia lo acomoda entre sus brazos como si fuera un bebé. Este hay a quien le parece muy cómodo ya que no lo llevas en la mano, pero también hay quien considera muy incómodo tener que estar con los brazos en esa posición mientras se lleve el ramo.

– Asimétrico: es el más original de todos ya que no tiene un orden y parece que las flores fueron puestas ahí al azar y de forma rápida, aunque en realidad cada flor y cada detalle está muy estudiado y se coloca en cada sitio concienzudamente.

Si no quieres ninguno de estos, siempre puedes innovar y darle tus propias ideas a la florista, yo lo hice con el mío y me quedó genial. Otra cosa que puedes hacer es una mezcla de varios, ya que suele suceder, al menos a mí me pasó así, que me gustaban cosas y flores de varios pero que ninguno me llenaba completamente, así que hice un pequeño “casting” y al final me decidí a hacer uno con los que me gustaba de cada muestra que me enseñaban.