Recipientes para cultivar orquídeas
Las orquídeas son una de las flores más bonitas que se pueden tener, tanto en el interior del hogar como en los espacios exteriores. Cuando vas a comprarla, no solo debes fijarte en que esté en perfectas condiciones, sino que también es muy importante que elijas el recipiente adecuado para que pueda desarrollarse al máximo y así aprovechar toda su belleza.

Se pueden colocar en canastos, macetas, troncos… muchos recipientes, y cada uno de ellos perfecto según la especie y las condiciones ambientales que tendrán durante su vida. El principal factor que debes tener en cuenta es que tiene que ser un recipiente que la sujete bien, esto es, que la planta no se mueva nada ya que si lo hace sus raíces no podrán fijarse bien.

Recipientes para orquídeas

– Macetas de barro: son perfectas para variedades como Cattleyas o Epidendrum. Tienen que ser bajas y tener agujeros tanto en el fondo como en los lados. Necesitarás regar muy a menudo ya que al tener un drenaje tan bueno necesitarán agua con más frecuencia.

– Macetas de plástico: perfectas para variedades como Paphiopedilum, Cymibidum, Phaleanopsis y cualquier otra especie que necesite mucha humedad ya que la retienen muy bien. Deben tener agujeros tanto en el fondo como en los lados.

– Canastos de madera: es uno de los recipientes más utilizados ya que es de los más baratos, y además la planta dura mucho en ellos al tener muy buena ventilación para las raíces. Todas las especies epífitas son perfectas para los canastos.

Recipientes para cultivar orquídeas
– Troncos ahuecados: también son muy buenos para las epífitas ya que enraízan muy bien, y tienen como ventaja ante los canastos que son más ligeros.

– Troncos de árboles: son los más baratos ya que su coste es cero, y los consigues con los deshechos de alguna poda. La desventaja que tienen es que se deterioran más rápido y tienen más posibilidades de sufrir el ataque de alguna plaga. No retienen humedad, así que necesitan riegos más frecuentes.