Recolectar semillas de tomates
La recolección de semillas es una tarea muy importante dentro del huerto y la jardinería, ya que gracias a ello podrás volver a plantar y recolectar y así sucesivamente. Una cadena que te conseguirá cosechas cada vez más puras y con un sabor más intenso. Dentro de la recolección de semillas quisiera centrarme en las que son de tomate, un fruto que viene estupendamente cultivar ya que es muy rico en muchos nutrientes.

Toma nota de cómo recolectar semillas de tomates:

– La semilla del tomate debe recogerse en su propio líquido, así que debes empezar por cortar los tomates a la mitad y colocarlos en un recipiente de vidrio incoloro.

– Cuando los tengas cortados, exprímelos como si fueran una naranja, así conseguirás el líquido por un lado y las semillas con su gel por otro, tal y como están en la pieza entera pero así los tienes por separado.

– Pon un poco de agua en el recipiente y mézclalo todo bien. Coloca después el recipiente semi tapado frente a una ventana en la cual pueda recibir calor.

– Déjalo ahí hasta que se forme una espuma espesa en la parte superior. Esto hace que el gel se fermente y encajone la semilla. Este proceso suele tardar unos 10 días y se queda todo bien fermentado y cubierto de moho.

– Cuando haya terminado ese proceso, ponlo todo en un colador de cocina y lávalo todo bien hasta que elimines completamente el gel y el moho, es decir, hasta que las semillas se queden totalmente limpias.

– Coge las semillas y déjalas sobre un trozo de papel en un lugar bien aireado durante unas dos semanas para que se queden completamente secas. Es muy importante que se sequen durante todo este tiempo ya que si las guardas antes se te pudrirán.

– Por último, coge las semillas, envuélvelas y colócalas en un frasco limpio y seco para que estén totalmente protegidas. Si no las vas a utilizar de inmediato puedes guardarlas en el congelador.