Riego localizado en el huerto
Como sabes, el agua es un elemento indispensable para las plantas, especialmente en el caso del huerto, ya que sin agua no hay posibilidad de cultivar. Y es que a través de este elemento los cultivos absorben los elementos necesarios para su desarrollo.

Lo primero que debes preguntarte en cuanto al riego del huerto es la cantidad de agua que éste necesita, por lo que es imprescindible conocer las necesidades de las plantas. Eso sí, lo mejor es regar a primera o última hora del día, ya que en estos momentos la temperatura es más fresca y se evapora menos agua. También hay que tener en cuenta que durante los meses más fríos del año el riego disminuye, ya que la propia naturaleza realiza esta tarea a través de la lluvia y la humedad.

Riego localizado

Como sabes, existen diferentes tipos de riego, entre los que se encuentra el riego focalizado, el mejor si se realiza de la manera adecuada. Gracias a este tipo de riego se ahorran grandes cantidades de agua, se favorece el control de las malas hierbas y el agua llega más fácilmente a las raíces de las plantas. Además, con el riego localizado es posible no estar presente en el momento de regar el huerto, ya que se puede instalar un temporizador.

Riego localizado en el huerto

Mangueras de exudación

Este tipo de riego puede realizarse a través de mangueras de exudación o por goteo. Mediante el primero de los sistemas, el agua humedece el suelo saliendo a través de las paredes de la manguera gracias su especial estructura, El único inconveniente es la fragilidad de las mangueras, que se deterioran rápidamente.

Riego localizado en el huerto

Riego por goteo

El riego por goteo es posible gracias a los goteros que se colocan en las mangueras a la distancia adecuada. Los goteros pueden ser de diferentes clases, arrojando más o menos caudal de agua.