Rosales en miniatura
Los rosales son una de las especies de más éxito en el mundo, no solamente porque sus flores de múltiples colores son hermosísimas sino también por todo lo que éstas representan: romanticismo, amor, sensualidad… ¡Tiene todo tipo de significados!

Pero cultivar un rosal en casa no es un capricho que todo el mundo pueda permitirse, y es que estos ejemplares tienden a ocupar bastante espacio… A no ser, claro, que te hagas con uno de esos monísimos rosales enanos fáciles de cultivar en maceta y muy hermosos y fragantes para tus balcones, ventanas o espacios interiores.

Aunque como en todas las especies existe una gran variedad de rosales mini, lo cierto es que los cuidados básicos de la mayoría de ellas acostumbran a ser los mismos:

– Deben cultivarse en espacios muy bien iluminados, lo que no significa que deban ser expuestas directamente a los rayos solares ni a las altas temperaturas por encima de 21º que sin duda les perjudicarían.

– Es importante también que mantengan una humedad ambiental bastante alta, por lo que si la cultivas en el interior del hogar debes tener cuidado ambientes calefactados. Tampoco expongas tu ejemplar a las corrientes directas de aire.

– En lo que al riego se refiere estos diminutos rosales necesitan una buena cantidad de agua de forma constante, y es que el sustrato siempre debe estar ligeramente húmedo. También puedes pulverizar sus hojas de vez en cuando, siempre con cuidado de que el agua no caiga sobre las flores.

– Puntualmente deberás realizar podas de mantenimiento para mantenerla lo más sana y hermosa posible. En la mayoría de casos, esto significa reducir la altura de la planta a aproximadamente la mitad.

– Cuidado con las plagas y enfermedades que pueden afectarle como la araña roja, el pulgón o el oídio.

Entre los ejemplares más conocidos de esta planta se encuentran la Rosa Rouletti, las de Pitiminí, la Rosa Cinderella, Elf, Peon, Simple Simon, Sweet Fair o Yellow Bantam.