Rotación de cultivos
Si tienes un huerto en casa, seguramente lo tengas dividido en varias zonas o parcelas, cada una de ellas destinada a un único cultivo o a varios que estén juntos y que sus exigencias de cultivo sean similares. Cuando esto sucede se van rotando los cultivos para poder aprovechar el terreno y cultivar cada vez una cosa, es lo que se llama la rotación de cultivos, una técnica con la que le sacas el máximo rendimiento a tu huerta ya que no tienes que esperar a que el suelo adquiera determinadas características para poder sembrar otra cosa ya que todo lo que vayas a sembrar tendrá las mismas necesidades en lo que a suelo se refiere. Con la rotación de cultivos consigues dos cosas muy importantes:

– En primer lugar, evitar un aumento en enfermedades y plagas del suelo y que son específicas de cada planta, ya que como no repites siempre la misma no tienen tiempo de aparecer, lo que ayuda también a que se extingan los parásitos que comienzan a salir.

– Otra gran ventaja es que las hortalizas leguminosas (guisantes, habas y judías) fijan nitrógeno atmosférico en sus raíces, dejándolo disponible para el próximo cultivo y enriqueciendo el suelo. Cuando recolectes leguminosas siembra de las hambrientas como patatas, espinacas o coles, se cultivarán mucho mejor al aprovecharse de ese nitrógeno.

Si te vas a decidir por la rotación de cultivos, lo mejor que puedes hacer es elaborar un planing con los meses del año y anotar todo lo que vayas haciendo, lo que siembras, los tratamientos que utilizas, si te surgen problemas y los resultados. Todo eso te ayudará muchísimo para poder mejorar y sacar más provecho en sucesivas siembras. Algunos cultivos se siembran solamente una vez al año, mientras que otros se pueden hacer de forma continuada todo el año. Lo mejor que puedes hacer es dividir tu huerto para plantar en una parte las anuales y en otra las demás.