Sembrar aromáticas según la época del año
Cultivar ejemplares aromáticos, medicinales y condimentales propios en el hogar es un placer para los amantes de la jardinería, que se benefician de todas las propiedades de estas plantas trabajadas además con todo el cariño de sus propias manos.

Precisamente por eso esta actividad de jardinería ecológica es cada vez más seguida por muchas personas que las cultivan en sus huertos urbanos, en sus jardines y hasta en sus pequeñas ventanas…

Pero, ¿tenemos realmente idea de cuándo sembrar cada uno de estos ejemplares? Si la respuesta es “no” atiende a lo que te contamos en este artículo.

No es que no podamos plantar estos ejemplares cuando queramos, pues en climas como el mediterráneo probablemente sea más fácil cultivarlas en cualquier época del año. Sin embargo, para garantizar un mejor desarrollo lo mejor es realizar la siembra en el momento óptimo.

Aquí te dejamos algunas plantas según su temporada ideal:

Todo el año: El berro, el hinojo o el perejil pueden ser sembradas en cualquier época del año siempre y cuando no queden expuestas a las temperaturas extremas.

– Primavera: Se dice que es la época ideal para la siembra de este tipo de ejemplares, y es que de marzo a junio se recomienda sembrar ejemplares como la albahaca, el anís, el estragón, la menta o la melisa, entre otras.

– Verano: Aunque no son la mayoría, especies como la mejorana, la manzanilla y el cilantro son ejemplares que prefieren las cálidas temperaturas del verano.

– Otoño: El ajo es uno de sus fuertes, aunque esta temporada también es ideal para algunas temporadas frescas como el cibulette, el orégano, el romero, la salvia o el tomillo, muchas de ellas también aptas para la primavera.

– Invierno: Más que atreverse a sembrar ningún nuevo ejemplar, lo mejor es garantizar la protección y la supervivencia de los ejemplares que ya tenemos frente a las bajas temperaturas.

Recuerda que, en general, lo mejor es mantenerlas en climas apacibles sin temperaturas extremas, en unas buenas condiciones de iluminación y con un riego moderado que no permita que se sequen pero que tampoco las ahoguen.