Si quieres plantas felices, ¡no las plantes en macetas!
A menudo el mundo de la ciencia nos deja afirmaciones alucinantes. El caso es que unos científicos alemanes han descubierto, gracias a la resonancia magnética, que las plantas que viven en macetas no son felices, pues los vegetales aprisionados en un recipiente se sienten “encerrados” y no alcanzan su máximo potencial.

Las imágenes obtenidas con esa técnica médica mostraban las moléculas de agua que había en las raíces. Con esto, los investigadores pudieron obtener mapas tridimensionales que evidenciaban claramente cómo la estructura radicular está restringida cuando llega a la pared de una maceta. Unas 80 especies de plantas fueron estudiadas y todas ellas se comportaban de la misma forma. Además, cuando se les cambiaba el recipiente, duplicaban su índice de crecimiento. Al parecer, no parece haber límite para el crecimiento, pero en cada especie que analizaron el tamaño de la maceta era siempre el factor limitante de su potencial de desarrollo.

Si quieres plantas felices, ¡no las plantes en macetas!
En las investigaciones se pudo comprobar que cuando las raíces llegan al borde del recipiente envían una señal a los tallos diciendo que es imposible crecer más. Para los investigadores, comprender cómo se comporta una planta en espacios limitados es esencial para entender el crecimiento de éstas en condiciones naturales. Ya científicos anteriores se habían centrado en el tamaño mínimo que debía tener una maceta para no asfixiar el crecimiento de una planta.

¿Qué vas a hacer ahora con tus plantas? Hendrik Poorter, autor principal del estudio, confirmó que al ver los resultados de su trabajo inmediatamente cambió las plantas de su casa a recipientes más grandes, pues sintió la necesidad de darles una mejor calidad de vida. No todos tenemos la suerte de tener el espacio suficiente en casa para poder poner las nuestras en macetas enormes, pero dentro de lo posible, deberíamos proporcionarle más felicidad. ¿Tú qué crees?