Sistemas para ahorrar agua en el jardín
Disfrutar de un jardín hermoso todo el año solamente es posible cuando le proporcionamos todas y cada una de las necesidades que requiere para mantenerse de este modo: entre las más importantes se encuentra sin duda la cuestión del riego, uno de los básicos diarios que más nos harán rascarnos el bolsillo.

Sin embargo, en los tiempos que corren resulta imprescindible reducir el consumo de agua con un doble objetivo: reducir la factura a final de mes y ser un poco más consciente y respetuoso con el medio ambiente.

¿Cómo hacerlo? Más allá de los buenos hábitos, también puedes hacer una pequeña inversión en tu hogar para utilizar o instalar sistemas que garanticen dicho ahorro.

Los siguientes son algunos de los más efectivos:

– Césped de bajo consumo: Increíble pero cierto. Se trata de un tipo de césped especial, una mezcla de gramínea y trébol enano que llega a una mayor profundidad permitiendo buscar la humedad hasta dos metros de profundidad, por lo que necesita menos agua y es más resistente.

– Depósitos pluviales: A diferencia de las personas, las plantas no requieren ser regadas con agua limpia y depurada sino que irán bien servidas con el agua de la lluvia. Para recogerla basta con recoger el agua de la lluvia que reciben los canalones en estos tanques (de diferentes capacidades) y utilizarla para regar.

– Sistemas de riego: El programado por goteo y el riesgo por aspersión son los más recomendados. También puedes colocar en el terreno un sensor de humedad que te advierta cuando no sea necesario regarlo más para ahorrar agua y proporcionarle la humedad perfecta.

– Sustrato con hidrocontrol: Puedes añadir al suelo esta especie de perlas de gel que absorben el agua de riego hasta un 100% de su peso para guardarla hasta que el sustrato requiera más humedad, cuando se autoabastecerá gracias a las mismas. Esta técnica permite ahorrar hasta un 40% de agua.

Ya ves, ¡reducir el consumo de agua en el jardín es más fácil de lo que parece!