Sustratos en la jardinería
Se le denomina sustrato al lugar en el que se cultiva una planta, un árbol, etc., la base que le sirve de asiento para que pueda comenzar a desarrollarse, aunque a nivel industrial se dice que es todo el material sólido distinto al suelo que se coloca para que se puedan desarrollar las raíces de las plantas, ya que material natural, sintético, mineral, orgánico, etc.

Todos los sustratos son, por lo tanto, fundamentales para el desarrollo de cualquier planta, tanto si intervienen en el proceso de nutrición como si no, ya que muchos de ellos simplemente están ahí pero no forman parte de su desarrollo. Los sustratos se identifican según el tipo de planta en la que van a estar y hay, entre otros, sustratos para plantas de interior, para plantas de exterior, para plantas acuáticas, para bonsáis, para cactus… y así para muchas plantas en concreto.

Cada sustrato específico se consigue haciendo una mezcla en concreto de diferentes materias primas en determinadas proporciones para poder conseguir el resultado perfecto y que la planta lo aproveche al máximo. Algunas de las materias primas que se utilizan para elaborarlos son el compost, la perlita, la arcilla, las turbas, la arena y algunos fertilizantes que se utilizan como abono de fondo.

Aunque casi todas las plantas se desarrollan perfectamente con cualquier tipo de sustrato, siempre lo harán mucho mejor si es uno que ha sido fabricado específicamente para ellas. Por último, destacar que pueden ser buenos o malos dependiendo de cómo los utilices, y es que tienes que vigilar siempre los cuidados como el riego ya que de lo contrario el sustrato se estropearía y no valdría de nada aunque fuera el perfecto.