Drosera glanduligera, una planta carnívora con un voraz mecanismo para alimentarse
A todos nos fascinan las plantas carnívoras, que realizan movimientos para capturar a sus presas. Se trata de especies que utilizan una trampa que se cierra como una boca que da una dentellada o que succionan a sus presas. Sin embargo, los científicos acaban de descubrir el impresionante mecanismo de la drosera glanduligera, una planta del sur de Australia conocida como rocío del Sol.

Esta especie es sensible al tacto de los insectos que se posan sobre sus hojas como tentáculos y, cuando nota su presencia, los catapulta en un movimiento súper rápido hacia su trampa mortal, donde son capturados y digeridos. Se trata de uno de los mecanismos de captura más veloces e impresionantes conocidos entre las plantas carnívoras.
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Trampas en plantas carnívoras
Las plantas carnívoras pueden tener muchos beneficios, y sin duda el mejor de ellos es que se pueden deshacer de insectos y bichos que pueden ser muy perjudiciales para el resto de plantas, cultivos y para el jardín en general. Trabajan de manera que el insecto o animal es atraído por la planta gracias a un néctar dulce, lo que hace que se pose en sus hojas y en cuanto roza dos cerdas, la carnívora se cierra automáticamente y las espinas que tiene en los bordes hace que el bicho no pueda escaparse.

El insecto se mueve en el interior de la carnívora para poder escapar, lo que hace que se estimule la secreción de los jugos digestivos para su desintegración, algo que dura varios días. Hay diferentes plantas carnívoras con diferentes sistemas para acabar con los insectos, aunque estas son las trampas en plantas carnívoras más comunes:
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Cuidados de las plantas carnívoras
Las plantas carnívoras se dividen principalmente en dos grupos, las de clima tropical y las de clima no tropical. Las tropicales son más difíciles de cultivar ya que necesitan humedad alta y temperatura cálida, siendo su mejor ubicación un terrario ya que podrás controlar esos factores. En cuanto a las no tropicales, viven al aire libre en zonas en las que los inviernos no son muy fríos y se desarrollan muy bien en jardines acuáticos o pantanosos.

Normalmente, cuando compras una planta carnívora necesita un tiempo para adaptarse a su nueva ubicación, y lo mejor es ponerla primero en un terrario o en un recipiente en el que esté cubierta pero que pueda recibir aire y luz natural durante unos minutos al día. Al cabo de un mes ya estará adaptada a su nuevo ambiente. Toma nota de estos consejos para el cuidado de plantas carnívoras:
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La darlingtonia californica, una planta carnívora muy orginal
Hoy te vamos a hablar de una planta que llama muchísimo la atención, la darlingtonia californica. Se la conoce también como “Cobra Lily”, debido a la forma de sus hojas, que son similares a las serpientes con lengua bífida. Provienen del norte de California y del sur de Oregón y nacen normalmente en zonas montañosas de clima similar al del mediterráneo. Crecen en los pantanos y filtraciones de agua fría y es una rareza en el campo.

Sus hojas son bulbosas y forman una cavidad hueca, con una abertura situada debajo de un globo hinchado, la estructura y dos hojas puntiagudas que cuelgan al final como colmillos. La planta segrega un néctar que atrae a los insectos y va haciéndose más intenso a medida que van asciendo por ella. Al final, hay un orificio que hace de entrada a la “boca”, de donde es muy difícil salir.
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Tipos de plantas carnívoras
A pesar del miedo que acostumbramos a tenerles por ese terrorífico nombre, las plantas carnívoras no son en realidad tan malas como las pintan para el ser humano… Eso sí, ¡que se preparen los seres vivos más pequeños!

Existen más de 600 especies de estas curiosas plantas, ejemplares que realmente sí se alimentan a base de insectos y pequeños animales como roedores o reptiles, por ejemplo, y que de hecho incluso pueden resultarnos beneficiosas en el jardín.

A continuación te dejamos una pequeña guía con los distintos tipos que puedes encontrar, ¡atrévete con ellas!
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Plantas carnívoras para el jardín
Se han hecho muchas películas sobre las plantas carnívoras, y lo cierto es que dan algo de miedo entre el reino vegetal. Lo más peculiar es que su alimentación se basa en insectos y pequeños animales, tales como ranas, roedores o reptiles. Actualmente se pueden encontrar unas 600 especies repartidas en catorce géneros botánicos. La mayor parte de estas plantas crecen en terrenos pantanosos sobre suelos son muy pobres en nitrógeno, un elemento fundamental para el desarrollo de las plantas. Por este motivo, las carnívoras han desarrollado sus propios métodos para atrapar animales y poder cubrir sus necesidades nutritivas básicas.

Las plantas carnívoras tienen diferentes necesidades de luz solar, sustrato y humedad, en función de la especie. Sin embargo, muchas especies de carnívoras son originarias de regiones frías, por lo que se pueden cultivar en un jardín húmedo durante todo el año. Las más recomendadas son la Sarracenia, Drosera y Pinguicula, pues soportan temperaturas por debajo de los cero grados centígrados. Mientras que el género Nepenthes, que es tropical, necesita en cambio temperaturas más cálidas.

Respecto a su alimentación, ellas mismas atrapan insectos siempre que están a su alcance, aunque dependiendo del lugar en el que se planten se les debe suministrar alimento de forma manual. Por ejemplo, si carecen de presas, sólo utilizan el alimento elaborado durante la fotosíntesis, entonces su desarrollo es más lento y producen menos semillas.

Como en su hábitat natural se encuentran en suelos bajos en nutrientes, el sustrato de las macetas tampoco debe ser muy rico, ya que si le ponemos la misma tierra que para plantas de interior quemaría sus raíces debido a las sales minerales. El sustrato más adecuado para las carnívoras es el fango, un tipo de musgo en descomposición, que tenga una gran capacidad para retener agua. Puedes mezclarla con arena gruesa. Si las vas a colocar en macetas procura que sean de plástico. Para el riego la mayoría requiere agua de lluvia, agua destilada o desionizada por ósmosis inversa.