mejorar-el-drenaje

Un sendero o camino que tiene tendencia a anegarse a causa de las lluvias prolongadas o el agua de los riegos no permite otra solución que un saneado completo de la zona. Puede resultar costoso, ya que estos espacios están construidos con materiales pesados, como el hormigón, que no admite arreglos parciales. Levantaremos los cimientos y, a continuación, hay que dejar totalmente nivelada la superficie. Hecho esto, podemos pavimentar de nuevo respetando los dibujos originales.

Todo desnivel del terreno es susceptible de formar un charco. Pero igual que aparecen estas depresiones pueden solucionarse si incorporamos la cantidad de tierra necesaria hasta eliminar la concentración de agua y recuperar el nivel original del suelo. La tierra vegetal mezclada en un tercio de su volumen con arena de río ofrece buenos resultados. Y para volverlo esponjoso, añadiremos mantillo a la mezcla.

Los medidores o sensores de humedad son más precisos y fiables que nuestra propia mano cuando chequea la humedad de la tierra. Se tratan de pequeños aparatos que se entierran en el suelo y muestran, a través de indicadores especiales, cuándo el terreno requiere un riego y cuándo no necesita agua. Resulta muy útiles en el cuidado de las plantas, ya que evitan riegos innecesarios al tiempo que reducen el peligro de inundaciones.

Si nuestro césped retiene mucha agua después de una copiosa lluvia o de un riego abundante es recomendable hacerse con una horquilla o zapatos de púas y airear el terreno, rompiendo la primera capa. Haciendo esto de manera regular conseguiremos que el agua penetre hasta las raíces. Después, usamos un escarificador manual o mecánico y aclaramos el césped, para eliminar la maleza que compacta la pradera.

El drenaje a partir de un sistema de zanjas y tuberías constituye el mejor método para corregir los suelos que se encharcan con facilidad. Se trata de un sistema de conductos tubulares subterráneos y perforados que se distribuyen por una red de zanjas en forma de espina de pescado.

Antes de llenar una maceta con el sustrato colocaremos una ligera capa de grava en el fondo. Facilitaremos la salida del agua sobrante e impediremos que se tapone el agujero de desagüe. Podemos usar también piedras pequeñas o trozos de tiestos rotos, aunque la mejor manera de evitar el anegado es poner cuidado en el riego. No hay que empapar la tierra a diario, de lo contrario las raíces de las plantas corren el riesgo de pudrirse.