El abono en barritas
¿Has oído hablar del abono en barritas? También conocidos como fertilizantes de liberación lenta, se trata de una barritas que se colocan en la tierra de la maceta en cuestión, aportando los nutrientes necesarios para las plantas durante un tiempo prologado que puede variar entre 8 y 12 semanas, dependiendo del fabricante. Las barritas se introducen en la tierra y, cada vez que se riega, se van liberando poco a poco los nutrientes.

Lo mejor del abono en barritas es que tiene un montón de ventajas. Por ejemplo, las barras son muy duraderas: pueden resistir funcionalmente operativas hasta un máximo de tres meses en la tierra. Además, es una de las mejores formas de fertilizar las plantas, especialmente para las personas despistadas o con poco tiempo, ya que basta con introducir una barritas de abono cada tres meses para que estén correctamente alimentadas.

El abono en barritas

Beneficios de los fertilizantes orgánicos para tus plantas
Diferentes factores inciden en los suelos dejándolos carentes de nutrientes. En ese momento los productores y cosechadores o incluso los aficionados a la jardinería que dispongan de un jardín deben aplicar diferentes tipos de fertilizantes para recomponer esta situación. Así, la utilización tanto de fertilizantes orgánicos e inorgánicos permite que las plantaciones vuelvan a tener la vitalidad que tenían y, en el caso de las cosechas se le suma la posibilidad del aumento progresivo de la producción de las mismas.

El origen de los fertilizantes orgánicos es vegetal o animal: el estiércol y el compost, un compuesto que se crea mezclando materiales de origen vegetal y animal, tras un proceso de “curación” de los mismos. Este tipo de fertilizantes tiene una serie de ventajas. ¿Las quieres conocer?

Beneficios de los fertilizantes orgánicos para tus plantas

Frecuencia de la aplicación de los fertilizantes
Los fertilizantes son nutrientes de origen mineral creados por la mano del hombre. Los elementos nutrientes se encuentran, en diversas proporciones, en todas las tierras y en los abonos orgánicos, pero las plantas, al crecer, los agotan y deben reponerse mediante la adición sistemática de abonos y fertilizantes, usados de manera conjunta. Los fertilizantes se componen de tres elementos básicos: nitrógeno, fósforo y potasio.

Así, el uso del fertilizante es esencial para cualquier jardín, ya que garantiza que las plantas se mantengan saludables y bien nutridas durante la época de crecimiento. Sin embargo, es muy importante saber el momento correcto en que se debe aplicar. Te lo explicamos a continuación.

Frecuencia de la aplicación de los fertilizantes

Funciones de los fertilizantes
Por ahí siempre se ha dicho eso de “somos lo que comemos”, y no solo es válido para nosotros y nuestra alimentación sino que tiene mucho sentido también en lo que a las plantas se refiere, y es que las plantas no podrían vivir si no reciben los nutrientes que necesitan para ello.

El suelo en el que están las plantas es el que se encarga de aportarle los nutrientes necesarios, y este a su vez los recibe de los fertilizantes. Así pues, los fertilizantes son muy importantes para el correcto desarrollo de cualquier árbol o planta, así que toma nota de las funciones de los fertilizantes para que sepas exactamente a qué se dedican:

Funciones de los fertilizantes

Cómo fertilizar las plantas de interior
La fertilización de las plantas es, sin ninguna duda, una de las tareas más importantes para que puedan tener una vida saludable y se desarrollen sin ningún problema. Como cualquier otro ser vivo, las plantas necesitan alimento para poder crecer, y este alimento es lo que se llama abono. La fertilización de las plantas de interior es diferente a las que tienes en el jardín o en una terraza, ya que las condiciones ambientales varían muchísimo de un lugar a otro.

Si tienes plantas de interior y no sabes exactamente cuándo has de fertilizarlas, toma nota de estos consejos para que puedan tener un desarrollo completo y estén siempre bien nutridas:

Cómo fertilizar las plantas de interior

Regar y fertilizar con la técnica del fertirriego
Regar al mismo tiempo que fertilizar el suelo es posible, aunque hasta ahora quizá no te lo hubieses planteado. Te estamos hablando de una técnica conocida como fertirriego, fertigación o fertirrigación que consiste en aplicar los fertilizantes sólidos o líquidos a través de los sistemas de riego tradicionales. De este modo se utilizará para regar un agua enriquecida con nutrientes que han sido previamente diluidos en ella.

Muchos invernaderos utilizan esta técnica puesto que supone sacar más provecho del fertilizante, que en vez de ser aplicado directamente sobre la tierra de los distintos espacios es distribuido mediante el agua: pueden ser minerales, orgánicos o aguas residuales no contaminantes.

Regar y fertilizar con la técnica del fertirriego

Consejos de fertilización del terreno
Cuando tenemos en cuenta el buen crecimiento de nuestras plantas o el desarrollo positivo de nuestra huerta no debemos tener en cuenta solamente a la propia planta o los cuidados que estamos teniendo con ella.

Uno de los aspectos que más tenemos que tener en cuenta es el terreno y, en relación con éste, la fertilidad del suelo en el que iniciaremos nuestra cosecha, pues de él dependerá el éxito o no de nuestra plantación.

Consejos de fertilización del terreno

Tipos de fertilizantes
Los fertilizantes aportan a las plantas los elementos nutritivos indispensables para su desarrollo vegetativo. Pueden ser de origen orgánico o químico, pero estos productos nutren y mantienen el equilibrio químico en la plantas. Lo cierto es que la mayor parte de los aportes de nutrientes de flores, plantas y árboles proviene de los abonos orgánicos, como compost y estiércol, pero su principal fuente de alimento son los fertilizantes químicos. Además de aprovechar los nutrientes arrastrados por el agua de lluvias y riego, podas y barrido de hojas. Los fertilizantes aceleran y mejoran las funciones de las plantas, como la fotosíntesis, la floración y el tamaño de las frutas. Al mismo tiempo ayudan a prolongan su vida y las protegen de plagas y enfermedades. Por eso es tan importante aplicar un correcto fertilizante en su su justa medida.

Los fertilizantes orgánicos son los generados de residuos animales o vegetales, proporcionan nitrógeno a medida que las bacterias los descomponen y su efectividad depende del tipo de terreno: estiércol de vaca, oveja o cabras; residuos animales como huesos triturados, cuernos o cartílagos; compost que se obtiene a partir de restos vegetales y otras materias orgánicas sometidas a un proceso de compostaje; turba que se emplea como base para preparar sustratos para macetas y semilleros.

Por otro lado tenemos los fertilizantes químicos que también estimulan el crecimiento y vigor de las plantas. Se agrupan según la sustancia que proporcionan:

Nitrógeno. Facilita el crecimiento de ramas y hojas, ayuda a mantener su color verde al potenciar la clorofila, favorece la germinación. Cuando falta nitrógeno, las hojas se amarillean y dejan de crecer.

Fósforo. Favorece la formación de flores y frutos. Además, aporta la fuerza necesaria para mantenerse rígidas y poder sostenerse. También estimula el desarrollo de las raíces. La falta de fósforo es evidente cuando las hojas se oscurecen.

Potasio. Es el responsable de la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes. Cuando la planta no tiene potasio, las hojas muestran importantes cambios de color en tonalidades amarillentas o verde muy pálido, con manchas de color marrón.

Calcio. Participa en el crecimiento de las células. Es básico para la absorción de los otros elementos.

Hierro. Favorece la formación de la clorofila, por lo que mejora la fotosíntesis.

Magnesio. Directamente relacionado con el color verde de las hojas al formar parte de la clorofila.

Molibdeno. Facilita la captación de nitrógeno atmosférico para luego transformarlo en nitratos.