La armeria marítima, planta todoterreno
Si estás buscando una planta muy verde, con flores y que aguante el calor, y que además sirva para tapizar grandes superficies, la armeria marítima es una solución.

La armeria es una planta herbácea; sus hojas se asemejan a las del césped, aunque son más largas y la mata es mucho más tupida. Es perenne, y el verde de las hojas es muy vivo y alegre. Empieza a florecer en abril, y puede seguir floreciendo toda la primavera y el verano, hasta finales de agosto. Las flores se parecen a redondos botones, y según la variedad serán de color blanco, lila, rosado o rojizo. La armeria florece en abundancia, por lo que es muy decorativa cuando llega el calor.

La armeria marítima no es nada exigente en cuanto al suelo: los acepta todos sin problemas. En estado natural incluso la podemos ver creciendo entre las rocas. Por ello en muchos jardines se la utiliza para plantarla entre rocallas artificiales.

Es la armeria una planta a la que le gusta el calor, pero al ser una planta rústica tampoco teme al frío. En el único caso en el que hemos de ir con cuidado es si vivimos en la alta montaña, con lo cual si la planta está en maceta, en invierno la meteremos dentro por las noches. Si crece en la tierra, la protegeremos cada noche con un plástico, para que no le afecten las heladas. En verano no tiene problemas con el sol, ya que lo soporta bien, aunque una ayudita extra en forma de riego le vendrá perfectamente.

Hablando de riego, hay que tener en cuenta que a la armeria no le gusta el suelo excesivamente húmedo, pero sí le va bien tener una cierta humedad constante. Por ello en verano será aconsejable regarla dos veces por semana; en primavera y otoño una vez por semana, y en invierno será suficiente un riego cada 10-15 días. No hay que empaparla de agua, sino regar moderadamente. Es conveniente abonarlas en primavera, para que florezcan mejor.