Restaurar un jardín histórico o antiguo
Si se recrea o se restaura un jardín antiguo, el grado y la naturaleza de los trabajos sufirirán una gran variación con respecto a diseñar y plantar un jardín moderno de nuevas, que dependerán sobre todo del tamaño, condición y carácter de éste. Además de examinar el emplazamiento y valorar las condiciones de los elementos principales que ya tienen presencia, sería interesante si fuera posible intentar investigar la historia y el desarrollo anterior del jardín.

Es recomendable que la primera sea siempre una aproximación cautelosa: la observación del jardín durante un año, si fuera posible, ayudará a establecer una idea del esquema de plantación original, además de facilitar la toma de decisiones acerca de qué plantas habrá que podar o renovar y cuáles habrá directamente que reponer.

El limpiado de senderos, escalones, y otros elementos que puedan estar cubiertos por plantas también ayudarán a revelar cuál fue la estructura original del diseño. Los trabajos en el emplazamiento deberían respetar cualquier elemento conservado del jardín original: pudiera ser que hubiera sobrevivido plantas inusuales, tales como algunas excepcionales rosas antiguas, o cultivos de rododendros. Existe la posibilidad que existan árboles viejos que se podrían conservar mediante un prudente tratamiento, pero si están enfermos o pueden suponer un peligro deberían eliminarse y ser reemplazados dentro de lo posible.

A veces, los setos exageradamente crecidos pueden ser reducidos cuidadosamente para renovarlos. Si dentro de un viejo parterre, por ejemplo, quedasen setos de boj abandonados, también pueden ser renovados en el caso de que no estén demasiado viejos o exageradamente crecidos, porque hay que tener en cuenta que no suelen responder bien a un podado severo. Si existe alguna duda sobre la supervivencia de una planta, es mejor replantar.

Si dentro del diseño original quedasen zonas de césped o de losetas, estas pueden ser restauradas. Hace más de un siglo se usaron losetas de césped de buena calidad para establecer céspedes, y cuando estos aún existen, muchas veces responden correctamente.