cuidar-cesped-invierno

El césped requiere pocas siegas ahora, ya que por acción del frío apenas crece. En general se aconseja hacerlo dos o tres veces. Es fundamental si observamos hojas o ramas secas, con lo que lograremos igualar la superficie y eliminar los residuos. Las hojas caídas actúan como un toldo, sombreando la hierba e impidiendo que reciba luz, mientras que los restos de poda se secan y hacen la pradera impracticables. Como ambos residuos son transmisores de plagas o enfermedades debemos eliminarlos pasando la segadora y completando nuestra actuación con un rastrillo.

La siega supone una herida para el césped, que puede debilitarse. Para paliar el trauma, regamos la pradera después. Para evitar destrozos en las tuberías mantendremos vacío el sistema de riego en inverno. Uno de los mayores peligros de esta época es que se hielen las conducciones de agua. Limpiaremos los aspersores y difusores y comprobaremos el estado de los goteros. También es recomendable cubrir las electroválvulas y extraer las baterías del programador.

A finales de enero ya podemos incorporar los nutrientes orgánicos que permitirán al césped crecer sano, tupido y verde. Extendemos una capa de mantillo de un centímetro de espesor. Antes aireamos la hierba para que esté mullida y escarificada. Una vez distribuido el abono, realizamos un suave rastrillado y regamos, sin encharcar. Así conseguiremos que se reparta de forma equilibrada y penetre bien. El mantillo corrige la estructura y textura del suelo, aunque tiene el inconveniente de descomponerse a mediados de verano y es imprescindible suplementarlo con fertilizantes minerales.

El hielo, la escarcha y la nieve son enemigos del césped. Podrían dañar y acabar con nuestra pradera. La escarcha cubre el terreno y su acción en el tiempo es letal, sobre todo en las zonas de umbría continua. La actuación de urgencia consiste en regar en cuanto la detectemos; así se derretirá. Aprovechamos los días soleados y la mejor hora, el mediodía, cuando la temperatura es más alta. Las heladas producen desgarros celulares por lo que acolchar el suelo de nuestro césped más a la sombra es más que recomendable. Igualmente la nieve produce asfixia en el césped por lo que es importante eliminar las capas más gruesas con un cepillo.

Para que nuestra pradera esté sana debemos prevenir las enfermedades y plagas. El hongo del dólar es uno de sus principales enemigos. Como prevención ventilaremos el suelo y cortamos la hierba atacada. Si llega a extenderse lo tratamos con fungicidas comerciales.