John Seymour, gran agricultor autosuficiente
Pocas personas han influido tanto en la concepción de la agricultura y de la vida en el campo como John Seymour. Este pionero de la ecología y de la concepción autosuficiente de la vida en el medio rural nació en 1912 en Londres, pero su familia se mudó cuando él era muy pequeño a una población rodeada de campos de cultivo, lo cual influyó notablemente en el desarrollo posterior de su filosofía de vida.

Estudió ciencias agrarias en el Wye College, adscrito a la Universidad de Londres. Su espíritu aventurero le llevó a viajar por todo el mundo. En Sudáfrica fue encargado de una granja de ovejas y marinero, en Zambia trabajó en las minas de cobre… incluso pasó una larga temporada con los bosquimanos, lo cual le hizo descubrir los secretos de esta tribu de cazadores-recolectores.

Luchó en la Segunda Guerra Mundial, en Etiopía, Ceilán y Birmania y al finalizar el conflicto bélico volvió a Gran Bretaña, pero su espíritu inquieto le llevó de nuevo a viajar, esta vez a la India, donde trabajó en granjas autosuficientes.

Se casó en 1954 con Sally, una ceramista, con quien siguió viajando. Pero cuando tuvieron a su primera hija decidieron que era hora de asentarse. Alquilaron una casa de campo con 2 hectáreas en Suffolk, donde pusieron en práctica sus ideas sobre la vida autosuficiente basada en la agricultura, la ganadería y los oficios tradicionales. Posteriormente se mudaron a otra granja cerca de Newport.

Realmente, John Seymour vivía de manera prácticamente autosuficiente. En sus libros nos enseña cómo llevar a cabo cualquier tarea relacionada con la agricultura y la ganadería, desde el desbroce de un terreno, hasta el calendario de plantación de las hortalizas, pasando por la cría y ordeño de vacas, el techado de construcciones con paja, el aprovechamiento de la energía del agua… Además, su lenguaje es increíblemente cercano y ameno.

Creo que la mayoría de los amantes de los amantes de la naturaleza y la agricultura tenemos algún libro suyo; si todavía no habéis leído sus obras, os recomiendo encarecidamente que lo hagáis, sobretodo “La vida en el campo” (The complete book of self-sufficiency”) y “El horticultor autosuficiente”; ambos cuentan con un contenido buenísimo y unas ilustraciones magníficas. Sus libros pueden encontrarse en las bibliotecas públicas, si no queréis comprarlos. Pero creo que si compráis un libro de Seymour no os arrepentiréis. Yo misma, cuando tengo que realizar alguna labor en el campo, siempre hago caso de sus consejos.