Cultivar en un huerto a la sombra
Los huertos particulares, especialmente los urbanos, tienen cada día más éxito y más protagonismo, ya que cada vez más gente quiere cultivar sus propias verduras y hortalizas, algo que tiene muchas ventajas. Muchas personas rechazan hacerlo por no tener un balcón, jardín o terraza en el que poder crear un huerto, pero lo cierto es que en un patio o cualquier estancia un poco oscura también podemos conseguir tener uno.

En zonas en las que hay pocas horas de sol, es decir, en zonas que están casi siempre a la sombra, hay cultivos que no podrás llevar a cabo, como tomates, pimientos o calabazas. Sin embargo, hay muchos otros que sí y que también podrás sacarles mucho partido ya que son capaces de soportar muchas horas a la sombra y, en algunos casos, hasta llega a ser algo positivo para su desarrollo.

Cultivar en un huerto a la sombra

Las mejores plantas de sombra
Hay una gran variedad de plantas que puedes elegir tanto para el interior como para el exterior de tu hogar, pudiendo elegir cualquier la más adecuada para las características que tenga cada ambiente, ayudando así a que su desarrollo pueda ser el adecuado. Uno de los aspectos más importantes de los cuidados de las plantas es la iluminación, indispensable en casi todas ellas para que puedan alcanzar su máximo esplendor.

Hoy me gustaría escribir sobre las plantas de sombra más adecuadas, perfectas si vives en una zona en la que no hay mucho sol o si la tienes en el interior en una zona donde no hay mucha luminosidad. Toma nota de las mejores plantas de sombra:

Las mejores plantas de sombra

Plantas para zonas de sombra
Cada planta tiene sus propias características, lo que hace que unas se adapten mejor que otras a determinadas circunstancias, como puede ser el clima que haya en la zona en la que vives, la temperatura, si es una zona ventosa… Hoy me gustaría escribir sobre las plantas que son más apropiadas para las zonas de sombra, y es que hay muchas que necesitan mucho sol y que si no pueden tenerlo morirán. Es por eso que, si es tu caso, necesitarás plantas que puedan desarrollarse sin problemas en zonas de sombra.

Entre las plantas más adecuadas para zonas sombrías están las hortensias, alegrías, begonias, alegrías guineanas o el incienso. Lo ideal es hacer una plantación con algunas de ellas para así conseguir una gran variedad que sea bonita y que pueda sobrevivir sin recibir la luz del sol. Para poder hacer esta plantación vas a necesitar recipientes anchos y un sustrato específico para plantas en flor, además de un abono que sea de acción inmediata y otro de liberación lenta.

Plantas para zonas de sombra

Plantas para cultivar a la sombra
Parece que para disfrutar de las plantas más hermosas en nuestro hogar y para presumir de jardín necesitamos disponer de espacios muy soleados que favorezcan el crecimiento de las mismas: falso mito, porque del mismo modo que algunas precisan desarrollarse al sol también hay muchos ejemplares que requieren cultivarse en espacios sombríos.

Si tu hogar no es precisamente luminoso pero te gustaría darle un toque de luz, vida y color gracias a algunos ejemplares echa un vistazo a algunas de las que te proponemos… ¡hay soluciones para todos los espacios!

Plantas para cultivar a la sombra

Tener plantas a media sombra
Conoce las especies recomendadas para cultivar a media sombra, las épocas adecuadas para plantarlas y algunas sugerencias para asegurarte su florecimiento. Agrupa unos cuatro plantines de herbáceas de la misma especie y colócalos en un punto focal de tu jardín. Ten en cuenta que las herbáceas perennes viven más de dos años y no pierden su follaje.

Si quieres un efecto de tapizado verde en los exteriores de tu hogar, elige la herbácea perenne llamada aureo reticulata. Este ejemplar lo puedes plantar a unos 15 cm. de profundidad y no la riegues demasiado. Otra opción que puedes tomar es plantar exclusivamente en otoño una asparagus sprengeri, conocida como esparraguera.

Si te gustan las perennes con flores, puedes sumar a tu jardín la viola odorata, son flores lilas y blancas muy perfumadas; la agapanthus orientalis, que tiene flores azules; la clivia miniata que en primavera da flores anaranjadas. Para obtener floración durante el otoño, opta por la anemone japonica, cuyas flores pueden ser rosas o blancas.

Planta arbustos en lugares estratégicos de tu jardín para que sirvan como ejes sostenedores de la estructura general cuando las herbáceas se marchiten. Recuerda que tanto las azaleas y rodendros son arbustos resistentes que florecen en primavera. Por otro lado, si quieres tener una hortensia, ten en cuenta que este arbusto es caducifolio (sus hojas caen) y necesita riegos bastante abundantes y frecuentes.

No olvides que un arbusto perenne puede dotar de belleza tu jardín es el farolito chino, de flores rojas o amarillas. Si no lo tienes claro consulta en el vivero cuáles son las especies que mejor se adaptan a la región que te encuentras. Una buena planificación de un jardín o de un espacio vivo será fundamental para controlar el crecimiento a mediano plazo de aquellas especies que estás cultivando.

plantas-mal-iluminadas

La luz es vital para las plantas, tanto para las que se cultivan en el jardín como las de la terraza y la casa. Es el factor que más importancia tiene en el crecimiento y desarrollo de las especies. A pesar de que hay algunas plantas que prefieren la umbría, el déficit de luz es muy perjudicial. Los daños se dejan notar en las hojas, que palidecen, amarillean o presentan un color pardusco y en las flores, que modifican su tono o ni siquiera surgen. Las plantas con luz insuficiente presentan tallos de longitud desmesurada, casi incoloros y débiles y pueden morir. Pero también es malo el exceso de luz, sobre todo, de sol, que puede abrasar las hojas. La solución consiste en cambiar de lugar la planta mal iluminada. Pero lo más adecuado es darle a cada ejemplar la luz que requiere desde el primer momento.

La luz es el factor de crecimiento más importante para una planta. Con su ayuda y mediante la fotosíntesis, las especies producen los hidratos de carbono que necesitan para su buen desarrollo. La luz afecta al crecimiento e influye en la forma de la planta, en el color de sus hojas y en el desarrollo de las flores. Los procesos vitales se ralentizan si disminuye la intensidad luminosa. Aunque la cantidad de luz que una planta necesita varía según su lugar de origen y sus características, por término medio necesita entre 12 y 16 horas de luz al día. Cuanta más claridad tenga una planta, sin ser excesiva, tanto más activamente crecerá y más agua y abono soportará. Cuanto menos luz reciba, tanto menor será la dosis de los otros factores de crecimiento.

Aunque hay plantas que crecen mejor a la sombra, la mayoría exige luz fuerte, por lo que habrá que buscar los rincones más soleados, y estos son los que miran al sur o al oeste, que reciben luz por la tarde, cuando el sol da más calor. Las áreas de luz y sombra en un jardín permiten cultivar una amplia variedad de especies. En regiones con poco sol, hay que crear el mayor número posible de zonas abiertas concentrando las plantas más altas en dirección contraria al sol. En cambio, en regiones calurosas hay que ampliar la sombra plantando árboles, poniendo mallas o rejillas de sombreamiento o cultivando las plantas en una ligera depresión, donde la diferencia de nivel sombrea las especies menos exigentes.