Tener un jardín respetuoso con el medio ambiente
Tener un jardín es algo bueno para el medio ambiente, pero no siempre es así. El empleo masivo de insecticidas, herbicidas o fungicidas o el consumo excesivo de agua en el riego, son los principales signos de poco respeto al medio ambiente, y por los cuales tu jardín puede convertirse en algo dañino para el entorno natural. Por ello proponemos un nuevo modo de construir jardines de una forma respetuosa con el entorno. Son los jardines ecológicos.

La jardinería ecológica es aquella que aprovecha los medios que la propia naturaleza ofrece para desarrollar una actitud respetuosa con el entorno. De este modo se fomentan unos hábitos y actitudes que colaboran en la conservación y protección del medio ambiente y de la salud.

Con esta actividad se persigue la búsqueda de la biodiversidad, minimizando los problemas observados en la jardinería convencional como serían las plagas, el no aprovechamiento de los residuos vegetales o el consumo excesivo de agua, especialmente grave cuando se emplean plantas que la necesitan en abundancia en zonas donde escasea.

Existe la posibilidad de convertir un jardín convencional en un jardín ecológico. Para ello hay que imitar a la propia naturaleza y así conseguiremos que todas las especies, las plantas y la fauna crezcan en armonía. En el diseño del espacio hay que tener en cuenta varios factores como la orientación de las zonas de sombra o los vientos dominantes. Podemos incluir el uso de recipientes como tinajas, cántaros rotos o recipientes inusuales que reciclemos siempre que no hayan sido tóxicos.

Por otro lado, destacar que cada suelo tiene una constitución diferente ya que puede ser arcilloso, arenoso, pedregoso o limoso. Las plantas necesitan tierra rica y suelta para desarrollar sus raíces. Al remover la tierra, hay que cavarla y voltearla con cuidado no más de veinte centímetros de profundidad. Su enriquecimiento con mantillo evita la evaporación, manteniendo el suelo húmedo y suelto.

Por último, si tenemos suficiente espacio podemos reservarlo para un pequeño huerto de verduras y hortalizas. Otra idea es instalar un estanque mediante el reciclaje del agua de lluvia.