Tipos de esquejes de plantas
Aunque la palabra todavía puede resultar extraña para algunos, esquejar no quiere decir otra cosa que realizar un proceso de reproducción asexual de las plantas mediante el cual se separa una pequeña parte de la planta madre para crear un nuevo ejemplar.

No obstante, puedes llevar a cabo esta técnica de muy distintas maneras… Para que no andes perdido, aquí te dejamos algunas de las técnicas más habituales:

– De hoja: Se trata de cortar una hoja con peciolo y enterrar en tierra esta última parte; no te confíes, porque en realidad es más difícil de lo que parece a primera vista. El nuevo ejemplar puede tardar sobre un mes y medio en aparecer.

– De hoja y tallo: Es similar a la anterior, solo que en esta ocasión se corta un trozo del tallo con la yema axilar de una hoja. El proceso de desarrollo del nuevo ejemplar puede durar de unas semanas a unos meses.

– Tiernos: Se toman de las plantas más jóvenes que no han desarrollado todavía el proceso de lignificación; deben hacerse en primavera o verano, cuando una vez cortados crecerán rápidamente nuevos tallos. Es uno de los sistemas más rápidos y se lleva a cabo en plantas coníferas, perennes y semiarbustivas.

– Semileñosos: También pertenecen a los tallos más jóvenes y suele utilizase con plantas coníferas, arbustos de hoja caduca o perenne, brezos y plantas trepadoras. La mejor época para extraernos es de mediados de verano a otoño.

– Leñosos: Forman parte de los tallos más maduros, por lo que lo mejor es hacerlos en las épocas más frescas del año (no hace falta que sea pleno invierno). Estos esquejes tardan más de 6 meses en enraizar y se utilizan en árboles caducos, perennes y en arbustos.

– De Raíz: Consiste en quitar trozos de raíces o brotes de las raíces superficiales (chupones) y enterrarlos en una mezcla de turba y arena. Es bueno para plantas herbáceas de raíz carnosa y algunos árboles y arbustos.