Tipos de mantillo para las plantas
Las plantas que se cultivan en jardineras, macetas o cualquier otro recipiente, tanto en el interior como en el exterior de tu hogar, deben tener siempre el sustrato adecuado, ya que no todos son apropiados para cualquier planta. El suelo que normalmente se utiliza para el jardín no es recomendable para utilizarlo en recipientes ya que suele compactarse, malearse y producir bacterias que serán perjudiciales para las plantas.

El mantillo comercial es la mejor opción para cualquier ejemplar que vayas a plantar en un recipiente ya que es estéril y está libre de malas hierbas, sea el tipo que sea. A continuación, los tipos de mantillo que puedes utilizar en tus plantas y las características de cada uno para que puedas hacer la elección más adecuada.

El mantillo más adecuado

– Mantillo de tierra: se obtiene a partir de suelo franco y tiene el tacto y aspecto de un suelo fino de jardín. Retiene muy bien el agua y contiene nutrientes muy positivos para las plantas. Por buscar algo en contra, pesa mucho y es algo engorroso de manejar si tienes que poner grandes cantidades, por lo que ensucia bastante. Es la mejor opción para las plantas que tienen una larga vida.

– Mantillo sin tierra: casi todos los de este tipo tienen turba o similares, como la fibra de coco. Tiene la ventaja de que es muy limpio, ligero y fácil de manera, pero en contra no tiene tantos nutrientes como los que tienen tierra. No se puede regar mucho ya que tiene tendencia a encharcarse, y si se seca es difícil volver a conseguir que se humedezca bien. Es la mejor opción para las plantas que tienen una vida corta, como las anuales.

Tipos de mantillo para las plantas
– Mantillo para eriáceas: al tener un pH bajo es el más indicado para las plantas que no toleran la tierra calcárea, como los rododendros o los brezos.

– Mantillo comercial especial: es un sustrato especial que se hace con cactus y plantas alpestres. Tienen en contra que son pobres en nutrientes y tienen mucha gravilla, lo cual es positivo ya que ayuda a conseguir un buen drenaje.