Tipos de nutrientes
Aunque lo ideal sería que nuestras plantas fueran perfectamente capaces de desarrollarse sanas y bellas por sí solas, lo cierto es que habitualmente necesitan una serie de nutrientes procedentes del exterior que les ayuden a desarrollarse.

Si todavía estás un poco verde en el tema no pierdas detalle de la rápida guía que te dejamos a continuación, ¡si aprendes a mantenerlos a raya seguro notarás el cambio en tus plantas!

En total existen 16 nutrientes imprescindibles para el correcto desarrollo de los ejemplares, todos ellos clasificados en dos grandes grupos: Los nutrientes no minerales y los nutrientes minerales.

No minerales

Son los que se encuentran en el aire y en el agua, algo que consiguen las plantas de forma natural a través de la fotosíntesis y de los que generalmente no deberás preocuparte. Son el oxígeno (O), el hidrógeno (H) y el carbono (C).

Minerales

Son aquellos elementos químicos que la planta consigue a través de sus raíces y que suelen estar bien disueltos en la tierra. Dentro de este tipo existe una clasificación que los subdivide en dos vertientes más:

– Macronutrientes: Las plantas deben absorberlos en grandes cantidades. Los hay primarios y secundarios: Los primeros como el nitrógeno (N), el fósforo (F) y el potasio (K) son los que más falta suelen hacer en el suelo y también los que se utilizan con mayor abundancia; los secundario como el calcio (Ca), el magnesio (Mg) y el azufre (S) no suelen presentar tantas deficiencias en el suelo y en definitiva en las plantas.

– Micronutrientes: Son quizá menos importantes en el sentido de que no deben ser consumidos por los ejemplares de una forma tan abundante. De hecho, lo mejor es que sean absorbidos en pequeñas cantidades; algunos de los más importantes son el hierro, el cobre, el zinc, el cloro o el boro, entre otros.