Tipos de plantas acuáticas
Cuando tenemos espacio suficiente en el jardín como para poder decorarlo a nuestras anchas sin preocuparnos por los metros disponibles, ubicar un estanque con algunas plantas puede ser una excelente opción decorativa que dará una nueva dimensión al espacio.

Sin embargo, a pesar de que muchos de nosotros podemos tener algunas nociones de cómo mantener las plantas terrestres, la mayoría suspenderíamos en lo que a plantas acuáticas se refiere…

Para los que os encontráis un poco verdes en el tema y os gustaría conocer las opciones de las que disponéis para montar un estanque, hoy os dejamos un rápido repaso de los tipos de plantas para la decoración de nuestros ‘jardines acuáticos’:

Tipos de plantas acuáticas
1. De aguas profundas: Se encuentran en las zonas más profundas de los estanques (de 40 a 90 cm) y tienen la ventaja de que sus hojas crean una sombra sobre el agua que impide el desarrollo de algas que ensuciarían el estanque. Las especies más conocidas son los nenúfares, la flor de loto o nelumbo y las ninfoides.

2. Flotantes: Tanto la planta en sí como sus raíces flotan sobre el agua sin necesidad de echar raíces en el fondo o en macetas. Algunas de las más populares son el Jacinto de agua, el mordisco de rana, la lenteja de agua, la oreja de elegante, la pita de agua o la lechuga de agua.

3. Oxigenadoras: Como su propio nombre indica, estas plantas tienen un fin más funcional que decorativo en los estanques (en los acuarios sí pueden ser decorativas), y es que sirven para absorber los minerales y el dióxido de carbono dificultando el crecimiento de algas y por tanto manteniendo siempre limpia el agua del estanque. Generalmente estas plantas se desarrollan bajo el agua aunque sus flores a menudo sí pueden subir hacia la superficie; son el bricio, la Vallisneria, el ranúnculo acuático o la elodea canadensis, entre otras.

4. Alrededores del estanque: No se encuentran dentro del agua en sí sino en las zonas que bordean el estanque, de modo que sus raíces se encuentran sumergidas pero no lo hace la mayoría de la planta en sí. Algunas son la Cala, el Aro, el Acoro, el Lirio, el Lirio amarillo o el japonés, las eneas, la oreja de elefante o la Pontedería, por ejemplo.

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