Tipos de podas
Como cualquier amante de la jardinería sabe los cuidados de los ejemplares de nuestro jardín no son pocos, y es que apenas nos hemos despistado unos días que ya es necesario llevar a cabo un tratamiento u otro para mantenerlas hermosas y saludables.

La poda es uno de estos cuidados habituales y, sin embargo, el desconocimiento del tema por parte de muchas personas resulta sorprendente.

¿Sabías que la mayoría de ejemplares requieren distintos tipos de podas en función de cada etapa de su vida? Si andas un poco verde en el tema no te preocupes, que en JardinPlantas te hacemos un rápido repaso de las más habituales.

– Preventiva: Es la poda que se lleva a cabo para paliar los daños de algunos temporales y temperaturas extremas para los ejemplares. Tras las heladas, por ejemplo, muchas plantas y arbustos necesitan ser podadas para tener un efectivo crecimiento durante la siguiente temporada.

– Curativa: Consiste en eliminar las partes dañadas de la planta por distintas causas como enfermedades, irremediables plagas o sencillamente ramas y flores muertas con el fin de que no afecten más de la cuenta al desarrollo de la planta y podamos salvarla.

– Estimulante: La idea es que al cortar algunas de las partes la planta tome más fuerza y potencie un desarrollo más intenso haciendo que la planta sea más verde y vigorosa. Es bueno hacerla en un momento de desarrollo del ejemplar.

Tipos de podas
– Rutinaria: Es la más habitual, aquella que se hace para eliminar las partes muertas o las que han crecido más de la cuenta y afean el ejemplar. Puedes hacerla en cualquier época del año.

– De formación: Evita el exceso de volumen en el ejemplar y la desproporción en el mismo, por lo que es muy importante realizarla especialmente en los primeros meses o años de vida de la planta o arbusto.

– Decorativa: Solamente sirve para dar una forma determinada a los arbustos ornamentales (redonda, cuadrada, etc.).