Tipos de reproducción de plantas
Los amantes de la jardinería a menudo se sienten atraídos por el difícil reto de cultivar sus plantas desde el mismísimo proceso de plantación en vez de hacerse con ejemplares que ya han comenzado a desarrollarse.

Sin embargo, no es fácil saber que esto salga bien, mucho menos si ni siquiera sabemos por dónde tenemos que empezar… ¿Sabes qué métodos de reproducción puedes utilizar para tus plantas? Toma nota, porque te contamos algunos de los más importantes.

Para empezar debes tener claro que existen dos tipos básicos de reproducción: La sexuada, que consiste en la intervención de los órganos masculinos y femeninos para obtener semillas, y la asexuada, con la que sencillamente conseguimos un nuevo ejemplar gracias a una pequeña parte de otra planta.

Ahí van los tipos de reproducción más importantes:

- Esquejes o estacas: Es una de las más comunes. Esta técnica de reproducción asexual consiste en conseguir una hoja, raíz o tallo de la planta madre y plantarlo directamente en la tierra; hay distintas técnicas para conseguirlo según la planta concreta de la que se trate.

- División de matas: Bastante fácil de realizar, este sistema consiste sencillamente en desenterrar la mata y dividirla en distintas partes que deben ser inmediatamente plantadas en nuevas macetas o en tierra (deben ser abundantemente regadas al momento). Las mejores épocas para hacerlo son a principio de primavera o de otoño.

- Acodos: Esta forma de multiplicación se caracteriza porque la parte de la planta que debe producir las raíces permanece unida a la planta madre hasta que no se han producido las mismas. Hay distintos tipos de acodos según los ejemplares concretos y las dimensiones, por lo que es cuestión de informarse muy bien.

- Injertos: Esta técnica consiste en unir un trozo de tallo de una planta (injerto) a otra planta a la que se conoce como ‘portainjerto’, que permitirá que la planta se desarrolle como un solo organismo. De este modo, el injerto proporciona las raíces mientras que el portainjerto aporta el resto de la planta.

- Semillas: Las puedes comprar en cualquier tienda especializada en jardinería y garantiza resultados siempre y cuando le aportes los cuidados especificados y cuentes con las condiciones que el ejemplar en concreto necesita para desarrollarse.