Tipos de rosales
Actualmente, existen más de 30.000 especies de rosales en todo el mundo, diferenciadas en tres grandes grupos: los antiguos, los modernos y los silvestres que son los que nacen de forma espontánea en la naturaleza como la banksia.

Rosales antiguos

Los rosales antiguos se caracterizan por ser fuertes y robustos, muy resistentes a plagas y enfermedades, por lo que no requieren de muchos cuidados.

– Alba. De gran tamaño, los conjuntos de rosas están compuestos por entre cinco y siete flores semidobles o dobles. Sus hojas son muy copiosas y luminosas.

– Borbonia. De ellas brotan flores dobles en grupos de tres, que florecen en verano y en otoño. En general, son trepadoras, por lo que sirven para adornar muros y columnas.

– Entifolia. Crecen en forma de arbustos espinosos, con flores de gran fragancia. Éstas son a menudo dobles y florecen en solitario o en grupos de tres.

– China. Florecen en pequeños o medianos arbustos, en grupos de dos a trece flores. De hojas brillantes, necesitan un lugar protegido para crecer. Son idóneas para borduras y paredes.

– Damascenos. Son arbustos de aspecto abierto con flores semidobles o dobles de gran fragancia. Son recomendables para realizar borduras, con las que delimitar parterres o caminos.

– Gallica. Es un rosal muy espeso y tupido, con flores muy vistosas y hojas de un verde apagado. Se encuentra en grupos de tres fragancias distintas y luce muy bien en borduras y setos.

– Híbrido perpetuo. Son arbustos con abundantes ramificaciones. Sus flores son dobles, en solitario o en grupos de tres, y sus hojas tienen un tono verde oliva. Son recomendables para sembrados y borduras.

– Musgoso. Arbustos poco espesos. Destacan por la vellosidad, con aspecto de musgo o moho, en la parte menor del cáliz. De hojas de color verde oscuro, en verano brotan flores dobles.

– Noisettianos. Rosales trepadores con grandes ramos de flores y de aroma ligeramente picante. Su ubicación más adecuada son las paredes orientadas al sur o al oeste.

– Patio. Arbustos trepadores con ramilletes compuestos de tres a once flores, simples o dobles. Son muy apropiados para borduras, setos y para cultivar en macetas.

– Pórtland. Son arbustos espesos y compactos, con conjuntos de flores semidobles o dobles que crecen solas o en grupos de tres. Son recomendables para escalones y borduras.

– Sempervirens. Rosales escaladores semiperennes, con muchas flores. Idóneos para la decoración de pérgolas y cercados.

– Té. Arbustos también escaladores, con flores solitarias o en conjuntos de tres semidobles o dobles, de suave perfume. Sus hojas son de color verde pálido y resplandeciente. Son óptimos para escalones y borduras.

Rosales modernos

Son rosales posteriores al siglo XIX, agrupan ya más del 95% de las rosas que se plantan en la actualidad. Se dividen en ocho grandes grupos.

– Híbrido de Té. Es el grupo más grande de rosales modernos y el más popular. Son arbustos bajos, de rosas grandes que reflorecen a lo largo del año. Hay miles de variedades, algunas creadas en especial para flor cortada.

– Trepadores. Estos rosales tienen unos tallos largos que les permiten trepar por pérgolas, paredes, vallas, muros, columnas o celosías.

– Enredaderas o sermentosos. Son muy parecidos a los trepadores. Tienen tallos largos y flexibles, además de racimos de flores pequeñas con una única floración en el año.

– Arbustivo. Son arbustos grandes con muchas variedades, la mayoría reflorecientes (vuelven a florecer en el año). Se utilizan como plantas aisladas en el césped o como setos floridos.

– Floribunda. Sus flores son pequeñas y forman racimos, lo que les da mucho colorido. También son reflorecientes. Se plantan en grupos y en borduras de un color.

– Polyantha. Son arbustos compactos, muy espesos, cargados de flores pequeñas. Al igual que las floribundas, se plantan en grupos y en borduras de un color.

– Miniatura. Como su nombre indica, son rosales muy pequeños que no pasan de 20 ó 30 centímetros de altura. Florecen en ramilletes y lucen muy bien en rocallas, arrietes y borduras. También se pueden cultivar en macetas y jardineras.

– Tapizantes. Son rosales rastreros que crecen desparramados por el suelo. Algunas variedades sólo florecen una vez al año y otras son reflorecientes. Se usan en rocallas, muros y arrietes.