Tips para el cuidado de las plantas
Las plantas son como de la familia, están en nuestra casa y forman parte de nuestras vidas. Exigen mimo, cuidados y cariño para que puedan crecer fuertes y bellas. Para eso, es necesario que conozcas los cuidados más elementales de las plantas, conoce los términos: abono, riego, calor, tierra, nutrientes o manchas. En definitiva, lo básico que necesitas conocer para tener un jardín precioso.

1.- No riegues las plantas por el tamaño de la maceta, consulta antes el grado de humedad que requieren y la tierra donde está plantada.

2.- No abones sobre un cepellón (conjunto de raíces y tierra) seco, eso podría dañar las raíces. Tampoco se recomienda regar después del abono, puesto que el agua arrastraría hasta el fondo los nutrientes aportados. Lo ideal es humedecer la tierra y posteriormente abonar como es debido.

3.- No abones si piensas que tu planta está enferma. Recuerda que los fertilizantes no son medicinas, su propósito es estimular el crecimiento de la planta, no curar. Si tiene otros problemas, conviene tratarlos antes. Consulta en tu tienda especializada.

4.- Recuerda que el aumento de la temperatura provoca en las plantas una pérdida mayor de agua por evaporación, conviene regar más a menudo para evitar que aparezcan manchas de color pardo o marrón claro, la caída prematura de las hojas o una apariencia triste y decaída.

5.- Retira las hojas amarillas y los gajos secos o partidos. Estos son tejidos que ya no están vivos y pueden atraer plagas y bacterias que más tarde enfermarán la planta.

6.- Si la planta ha sido contagiada por un hongo, o cualquier otro tipo de plaga o agente patógeno malicioso, pida ayuda a un especialista para comenzar un tratamiento antes de que se esparza a otras plantas del jardín, patio, terraza o balcón.

7.- Las plantas también sufren de estrés normalmente por culpa de los bruscos cambios climáticos y el déficit de nutrientes del suelo. Su cuidado es fundamental para evitar la influencia de agentes externos perjudiciales como sequías, olas de calor, heladas, frío intenso, viento y humedad excesiva.

8.- Un frío suave se puede tolerar, pero una escarcha continuada puede matar los tejidos de muchas plantas en una sola noche, si detectas que esto puede sucede, la única protección eficaz es trasladar las plantas a interiores protegidos o cubrirlas con una tela o malla que les permita transpirar. No las dejes morir de frío.

9.- Una falta de luz puede ocasionar la aparición de manchas de color negro en las hojas, cuando estas manchas tengan un tono amarillo esto puede ser un indicio de falta de nutrientes. Un abono rico en hierro facilitará la recuperación.

10.- No intentes cultivar plantas sin antes informarte sobre sus necesidades, necesidades de humedad, temperatura y tipo de suelo. Tampoco te las lleves contigo si vas a ausentarte de casa o no dispones de tiempo para cuidarlas y atenderlas. Recuerda siempre que ellas son seres vivos atrapados en un entorno que les puede resultar ajeno. No las hagas sufrir.