Trasplantar los arbustos al jardín
A menudo comenzamos cultivando los arbustos en macetas, pero con el tiempo llega un momento en el que la planta crece y necesita un espacio más amplio en el que desarrollarse por completo.

Si tus plantas están pasando por esta situación no debes mantenerlas durante más tiempo en la prisión que puede suponer para ellas la maceta: es el momento de trasplantarlas ya sea a una maceta más grande o en el jardín .

Lo primero que debes hacer es desenterrarla. Es muy posible que debido al peso y al tamaño de tus plantas tengas que volcar todo el arbusto sobre el suelo para poder extraerlo. Para realizar la tarea con menos esfuerzo, lo mejor es pasar un cuchillo, paleta lisa o similar alrededor de los bordes de toda la maceta para despegar las raíces de ésta.

Una vez lo hayas conseguido, debes desenredar con cuidado (aunque a conciencia) las raíces para plantarlo en las mejores condiciones posibles. Puesto que posiblemente sean pocas las ocasiones en que vuelvas a realizar un trasplante, es recomendable que aproveches para comprobar el estado de las raíces y eliminar aquellas que estén secas (para que así no consuman y malgasten los nutrientes), así como aquellas que puedan haber sido atacadas por plagas para evitar éstas se contagien al resto.

Si el arbusto pasará al jardín procura preparar la tierra para que el arbusto pueda acabar de desarrollarse correctamente: la tierra debe ser preferentemente nueva para evitar posibles enfermedades o infecciones anteriores, y sobre todo ser rica en nutrientes.

Finalmente, ahora que el arbusto está libre para desarrollarse es posible que sus proporciones también aumenten, por lo que deberás podarlo de vez en cuando para mantener una forma estéticamente bonita así como para que no tenga problemas para absorber los nutrientes que necesita.