Trasplantar plantas de interior
Uno de los temas que más dudas genera en la jardinería es el trasplante de plantas, especialmente cuando se trata de plantas de interior ya que en muchas ocasiones no se sabe exactamente cuándo debe hacerse ni por qué. Para que lo tengas todo claro te dejo unos cuantos consejos para trasplantar plantas de interior:

– En primer lugar, debes tener claro que el trasplante se realiza cuando las raíces están demasiado apretadas en la maceta, lo que provoca que no se puedan desarrollar correctamente.

– Para saber si una planta necesita el trasplante se agarra por la base del tallo y se le da la vuelta para sacarla de la maceta. Si ves que hay muchas raíces que no tienen tierra, deberás hacer el trasplante.

– Lo más recomendable es que los trasplantes se hagan en primavera ya que en esta época todas las plantas entrar en un período de mucho crecimiento así que será el momento ideal para hacerlo.

– En cuanto a cómo hacer el trasplante, elige una maceta de barro o plástico que tenga un diámetro mayor que la anterior y coloca en el fondo la nueva maceta con un montón de grava para conseguir que el drenaje sea muy bueno.

– Pon también unos cuantos centímetros de compost en el fondo de la maceta, coloca el terrón en el centro y recubre el perímetro con más abono y hasta que se quede a unos dos centímetros del borde (esto evitará que el agua se desborde cuando la riegues).

– A continuación debes prensar el contorno de la maceta con la mano para apretar bien la mezcla y evitar que queden bolsas de aire que puedan entrar en contacto con las raíces.

– Para conseguir un mejor agarre en las raíces se recomienda esperar por lo menos 24 horas antes de que la riegues por primera vez ya que así las raíces se extenderán en ese tiempo buscando el agua y ya se adaptarán a la nueva maceta.

– Por último, siempre que trasplantes una planta debes esperar un mes para poder añadirle cualquier fertilizante.