Trastornos de los árboles
Ayer escribía un artículo sobre los trastornos de las palmeras y hoy me gustaría hacerlo sobre los que pueden sufrir los árboles. Los trastornos son fisiopatías que sufren las plantas o árboles y que les provocan daños, sin tener nada que ver en ningún momento con plagas o enfermedades. Estos trastornos vienen causados por no regar de forma adecuada, por una mala iluminación o por cualquier otro factor que tiene que ver con sus cuidados.

Toma nota de algunos de los trastornos de los árboles más comunes y de cómo puedes evitarlos:

– Riego: un riego inadecuado puede causar muchos problemas a cualquier árbol. Si riegas demasiado, se pueden pudrir y asfixiar las raíces, algo que podrás intuir porque las hojas se volverán amarillas, tendrán manchas marrones o se caerán. Si riegas poco, las hojas se secarán, se caerán y el árbol se verá marchito. Riega siempre lo necesario y prepara un buen drenaje para que no surja ningún problema.

– Temperatura: otro factor determinante para una buena vida del árbol. Si pasa mucho calor se puede secar, especialmente si hay mucho aire caliente. Cuando haga calor, vigila mucho el riego para que el árbol esté siempre bien hidratado. En cuanto al frío, hay árboles que pueden sufrir mucho con él y ver sus hojas o raíces dañadas. Protégelos bien del frío y del viento en época de invierno para que no sufran. Las granizadas también pueden ocasionar graves daños en las hojas, así que aplica un producto específico para que estén protegidas.

– Nutrientes: al igual que las personas necesitamos todo tipo de alimentos para poder crecer y tener una vida sana, los árboles también necesitan nutrientes para poder hacerlo. La carencia de alguno de los esenciales puede alterar su desarrollo. Los nutrientes básicos son nitrógeno, fósforo, calcio, potasio, azufre, magnesio, hierro, boro, cobre, zinc, manganeso, cloro y molibdeno.