Trucos para aumentar la luz
Como ya te hemos comentado en más de una ocasión, la luz es fundamental para las plantas, ya que, como sabes, los vegetales aprovechan los rayos solares para elaborar sustancias nutritivas que precisan para vivir. Por tanto, al permanecer mucho tiempo en una zona de sombra, muchas especies sufren y lo manifiestan con un crecimiento deficiente.

Hay que tener en cuenta, por supuesto, que la cantidad de luz que las plantas necesitan varía en función de la espacie. A su vez, la intensidad lumínica aumenta o disminuye según la distancia que hay entre la planta y la fuente de luz. La orientación de la estancia es otro aspecto que condiciona la cantidad de rayos solares que reciben los vegetales. Pero, ¿qué pasa cuando tus plantas no reciben la cantidad necesaria de luz para sobrevivir? Pues aunque mucha gente no lo sepa, se puede aumentar. Te explicamos cómo a continuación.

Lámina de cartón blanco

En invierno es poco frecuente que las plantas de interior padezcan por exceso de luz, sino que más bien puede ocurrir lo contrario. Por eso, durante esta estación es aconsejable aumentar la intensidad lumínica que reciben. Para ello, deberás colocar detrás de la maceta una lámina de cartón blanco o, en su defecto, una cartulina del mismo tono, en dirección a la fuente lumínica.

Trucos para aumentar la luz

Luz artificial

También puedes recurrir a la luz artificial. Esta es una buena opción para las plantas que se hallen a más de un metro de la ventana. Es aconsejable utilizar bombillas cuya luz se asemeje a la del día. Las lámparas de vapor de sodio son las más recomendables, ya que proporcionan la luz suplementaria que requieren los vegetales. Eso sí, deberás tomar ciertas precauciones porque el calor emitido por el foco puede dañar las plantas y marchitar sus hojas. Ten en cuenta que si la luz tiene una potencia de 150W, debe situarse, como mínimo, a un metro del follaje.