Usos de la achicoria
La achicoria es una hortaliza que tiene un sabor similar al de la escarola, con las hojas anchas de color violáceo y blanco, pudiendo ser también rizadas en función de su variedad. Se cultiva especialmente en países como España, Alemania, Bélgica o Francia, y su cultivo es muy sencillo y no requiere grandes esfuerzos. El cogollo puede ser parecido al de la col, y sus hojas tienen una base de color blanquecino que contrasta con el rojo intenso de la lámina.

Su principal uso es para hacer ensaladas, y suele acompañarse de otras variedades similares, como por ejemplo la lechuga. Se puede consumir tanto cruda en ensalada como cocida, y entre sus variedades más conocidas están el diente de león, la de hoja ancha o la de hoja rizada.

Sucedáneo de café

Sus raíces sirven también para preparar un sucedáneo de café, con la gran ventaja de que no tendrá cafeína, con lo que podrá consumirlo cualquier persona. Para conseguir este sucedáneo, debes recolectar la raíz, dejarla secar y después tostarla para reducirla a polvo. Ese polvillo es de aroma suave y es lo que viene a sustituir al café.

Usos medicinales

La achicoria tiene también diferentes usos medicinales, especialmente como infusión u otras preparaciones. Estas infusiones se preparan con la raíz, que deberá estar desecada y triturada. La dosis recomendada es de 30 gramos por litro de agua, y no se recomienda que se tomen más de 2-3 tazas diarias. Se suelen tomar antes de las comidas para abrir el apetito o bien después para combatir males digestivos.

Toxicidad de la achicoria

Esta planta puede llegar a ser tóxica para algunas personas, y no se recomienda para quienes tienen tendencia a producir piedras en el riñón ya que su raíz podría fomentarlo. Tampoco deben tomarla quienes tengan la tensión arterial muy baja, úlceras gastroduodenales o tendencia a sufrir anemia.