Usos de las piedras en el jardín
Afortunadamente, la naturaleza nos ofrece algunas herramientas decorativas para el jardín como, por ejemplo, las piedras y las rocas, que nos brindan distintas posibilidades. Y es que además de constituir piezas decorativas por sí mismas, resultan útiles para delimitar senderos y caminos, para reducir la erosión del suelo y para conservar la humedad, entre otros usos.

A continuación vamos a hablarte de los diferentes usos que puedes darle a las piedras y rocas en tu jardín, incluyendo las artificiales, que evitan la tarea de buscar en la naturaleza el tipo de piedras deseadas.

Rocallas

Una de las opciones es crear un jardín donde las verdaderas protagonistas sean las piedras, es decir, una rocalla. Las plantas de este tipo de jardín son resistentes a las sequías y, además de las piedras, se pueden utilizar grava y conchas, entre otros elementos.

Usos de las piedras en el jardín

Senderos

En los jardines amplios se pueden crear senderos y caminos, recursos decorativos que invitan a vivir de otra manera la experiencia de visitar el jardín. Además, protegen mejor el césped, ya que no es necesario pisar. Puedes realizarse de distintos materiales, pero una de las opciones más prácticas es usar grava, gravilla o cantos rodados pequeños.

Usos de las piedras en el jardín

Fuentes y estanques

Las piedras también quedan muy bien junto a fuentes, estanques y cursos de agua. Además, las piedras pueden servir para ocultar tuberías y otras partes del mecanismo de fontanería.

Piedras luminosas

Por último, vamos a hablar de las piedras luminosas, que, lógicamente, son artificiales. Se trata de piedras pintadas con un revestimiento acrílico que absorbe la luz solar que recibe durante el día y brilla en la oscuridad durante la noche. La pintura acrílica es resistente al desgaste producido por el agua y el aire.