Usos del diente de león
El diente de león es una planta que además de ser muy común, posee enormes cualidades para tratar muchos problemas de salud. Sus raíces, hojas y savia resultan muy útiles como remedio natural.

Para tomar el diente de león deberemos ingerirlo directamente o prepararlo en forma de infusión, con las raíces o con las hojas. Es preferible que utilicemos éstas últimas si queremos extraer sus propiedades diuréticas.

El diente de león es una de las plantas que más estimula la orina, ya que la raíz es un laxante y tónico amargo. Se utiliza en casos en los que es necesario eliminar líquidos, como en la obesidad, o toxinas en la sangre, colesterol o diabetes.

También es muy empleado para tratar las piedras en el riñón. Es muy recomendable para tratar la hepatitis y la cirrosis, ya que tiene propiedades estimulantes de la función hepática y biliar. Además, es una planta muy eficaz para casos de intoxicaciones, para mejorar la digestión y abrir el apetito. Esta última propiedad hace que sea muy utilizada para tratar el trastorno de anorexia. Además de todo esto, también es un buen remedio contra la anemia.

Por otro lado, el diente de león se engloba dentro de las plantas silvestres comestibles, por lo que puede tomarse junto a otros alimentos en ensaladas, aportando un toque amargo pero sabroso. Otro de sus usos es como sustituto del café, cogiendo sus raíces tostadas y molidas.

Por último, también debemos hablar del uso cosmético de esta planta. Se puede emplear para eliminar las impurezas de la piel, ya que es muy rica en beta-caroteno, que el organismo transforma en vitamina A.