Ventajas de la hidroponía o cultivo hidropónico
A pesar de que no es una técnica demasiado extendida hasta el momento, la hidroponía o cultivo hidropónico es una excelente forma de cultivo que permite hacerlo sin utilizar tierra para ello.

¿Cómo lo hace? Básicamente utilizando soluciones minerales disueltas en agua con todos los elementos nutritivos que las plantas necesitan para su completo desarrollo y que permiten que las coloquemos sobre suelos inertes como la arena lavada, la grava o la perlita, por ejemplo.

Este método de cultivo hace que las raíces absorban todo lo que necesitan de esa agua preparada específicamente para ello, lo que proporciona una amplia cantidad de ventajas frente al cultivo tradicional. Son las siguientes:

– Es un método económico y que permite un desarrollo muy rápido de ejemplares: las raíces de las plantas estarán en contacto directo con los nutrientes, lo que permitirá que luzcan más saludables y crezcan a mayor velocidad.

– Es más sencillo y limpio que los suelos de tierra tradicionales.

– Puede utilizarse para toda clase de plantas, desde las especies decorativas de interior o exterior (balcones, terrazas, jardines, etc.) hasta los ejemplares pensados para el consumo humano.

– Requiere menos espacio de cultivo para las plantas.

– No necesita el constante control de la tierra, pues no deberemos trabajar en cuestiones como los trasplantes o la limpieza del suelo, por ejemplo.

– Evitamos problemas como la erosión del suelo que tanto afecta a algunos cultivos en tierra.

– Además de lo anterior, una de las mayores ventajas del cultivo hidropónico es que por fin podrás olvidarte de los fertilizantes.

Aunque podrías tus propias fórmulas, lo mejor es comprar mezclas de nutrientes ya preparadas en polvo, gránulos o líquido.