Ventajas de poner una fuente en el jardín
¡Por fin ha llegado la primavera! Durante las próximas semanas podremos disfrutar de algo que hemos echado de menos durante todo el invierno. ¿Sabes a que nos referimos? ¡Efectivamente! ¡Estamos hablando del jardín!

Durante la primavera, los afortunados que dispongan de un espacio exterior en el hogar tendrán la posibilidad de gozar del aire libre con la compañía de los suyos, disfrutando de los colores primaverales durante el día, y de las noches estrelladas por la noche. Sin embargo, cuando quede poco para que llegue el verano y el termómetro comience a alcanzar las temperaturas típicas del verano, estar en el jardín se complicará un poquito. Una buena forma de evitar este problema es instalando una fuente para crear una sensación de frescor y humedad.

Ventajas de las fuentes

Los musulmanes ya integraban fuentes siglos atrás en sus construcciones exteriores. ¿El motivo? Pues aparte de una razón estética, la presencia de este elemento en el jardín puede reducir la temperatura de una zona hasta 5º C. Pero no solo eso: el agua es uno de los bienes de la naturaleza que mayor sensación de bienestar ofrece. El sonido del agua ayuda a crear un ambiente tranquilo y relajante, además de que atrae a las aves que buscan un lugar para beber.

Ventajas de poner una fuente en el jardín

Opciones para todos los gustos

Hoy en día existen opciones para todos los gustos y, más importante aún, para todos los bolsillos. Además, no es necesario contar con un punto de electricidad para enchufarlas, ya que los últimos modelos incorporan placas solares que las convierten en fuentes completamente autónomas.

Dónde ubicarla

Eso sí, es aconsejable no ubicar la fuente debajo de un árbol, ya que las hojas podrían acabar atascando el mecanismo que mueve el agua. Por otro lado, es preferible colocarla en un lugar apartado del viento, ya que así no salpicará y no perderá el líquido por la fuerza del aire.