Ventajas del césped natural
En Jardín Plantas ya te hemos hablado de las ventajas del césped artificial pero, ¿qué hay del césped natural? ¿Acaso no es una buena opción para nuestros jardines?

El césped natural es la opción más tradicional y, como puedes imaginar, exige varias tareas de mantenimiento para tenerlo en óptimas condiciones, como segar con periodicidad, erradicar las malas hierbas, abonar el terreno, controlar la existencia de plagas, hongo e insectos, regar con frecuencia o arreglar las calvas. Sin embargo, también presenta muchas ventajas. Te las descubrimos a continuación.

Menos erosión, polución y ruidos

En primer lugar, debes tener en cuenta que el césped natural controla la erosión y estabiliza el suelo. Gracias a su follaje, el césped absorbe los rayos del sol, lo que lo convierte en un acondicionador de aire natural increíble. Además, cuenta con unos buenos niveles de absorción de polución y ruidos.

Ventajas del césped natural
Otra ventaja que a menudo se pasa por alto pero que es de gran importancia es la autorregulación de su actividad bacteriana, lo que quiere decir que, al ser un producto de la naturaleza, las relaciones que se crean entre los seres orgánicos y el entorno son naturales.

Una sensación incomprobable

Por otro lado, el césped natural es muy versátil, pudiendo adaptarse a diferentes espacios, más allá de su forma y tamaño. Además, para muchas personas el placer de pisar césped natural es incomparable con cualquier otro tipo de césped.

Una instalación más sencilla

Por otro lado, debes tener en cuenta que la instalación del césped natural es más simple que la del artificial. Puede hacerse mediante la colocación de tepes, porciones de tierra con césped que se disponen sobre el terreno, o de la siembra, con una distribución uniforme de las semillas. No requiere de maquinarias ni herramientas complejas.