Ventajas e inconvenientes de las macetas de barro
Como ya comentamos ayer, la elección del tipo de maceta es uno de los mayores dilemas para los aficionados a la jardinería. No solo es importante el tamaño, sino el tipo de material con el que está fabricada. Las más comunes en los hogares suelen ser las de plástico y las de barro y, claro está, cada una de ellas tiene sus defensores y detractores.

Para los que no tengan clara su elección, ayer intentamos dar un poquito de luz explicando cuáles eran las ventajas y los inconvenientes de los tiestos realizados con plástico y hoy queremos hacer lo mismo con las macetas de barro. Con esto, intentamos que tu decisión sea la más acertada posible. ¿Estás preparado?

La principal ventaja del barro es que es un material muy poroso, por lo que las macetas fabricadas con él rezumarán agua constantemente, convirtiéndose en una opción ideal en los climas más lluviosos. Eso sí, siempre que estos tiestos no se encuentren pintados o esmaltados. Además, el barro protege mejor las raíces frente a las inclemencias del tiempo, ya sea las heladas o el sol directo, mucho más que el plástico.

Ventajas e inconvenientes de las macetas de barro
Sin embargo, también tiene sus desventajas. El hecho de que las macetas de barro sean porosas, hace que pierdan agua con rapidez, por lo que no son las más adecuadas para interiores. Por este motivo, es necesario regarlas con mayor frecuencia. Otro de los inconvenientes de las macetas de barro es que son más caras que las macetas de plástico, además de ser mucho más pesadas. Y, como puedes imaginar, son bastante más frágiles ante los golpes accidentales.

En resumen, la mejor opción para los interiores son las macetas de plástico, aunque para el exterior dependerá de cada caso concreto, ya que hay que tener en cuenta el clima del lugar, el presupuesto, los gustos de cada uno…

¿Ya tienes clara tu elección?