Ventajas e inconvenientes de las macetas de plástico
Seguramente te habrás planteado en más de una ocasión qué tipo de maceta es mejor para tus plantas. De hecho, la elección del tipo de tiesto que se va a utilizar para plantar es una de las cuestiones más frecuentes de un aficionado a la jardinería. Sin embargo, como pasa en casi todas las cuestiones de la vida, no hay una verdad absoluta para esta pregunta. Así, cada tipo de maceta tiene sus defensores y detractores.

Hoy día, las macetas más frecuentes en los hogares son las que están realizadas con algún material plástico pero, ¿son adecuadas para las plantas? Pues, al igual que el resto de materiales, tiene sus ventajas e inconvenientes. ¿Quieres conocerlas?

Si utilizas o estás planteándote usar macetas de plástico para alojar a tus plantas, seguro que te interesa saber si esta elección es acertada. Lo cierto es que este tipo de material es más duradero que, por ejemplo, el barro típico. Otra de sus ventajas es que su peso y su precio son mucho menores. Además, retienen mejor la humedad, ¿lo sabías? Incluso, algunos modelos incorporan depósitos de agua con sistemas de auto-riego.

Ventajas e inconvenientes de las macetas de plástico
Sin embargo, este material también tiene inconvenientes. Uno de los principales es que las macetas de plástico no son porosas, por lo que el agua tiende a estancarse en el fondo, sobre todo si el sustrato no es el adecuado o se ha degradado con el tiempo, lo que provoca el riesgo de que aparezcan podredumbres en las raíces.

Por otro lado, las macetas de plástico también ofrecen una protección menor frente a los cambios de temperatura. Así, en verano el sol directo puede a llegar a provocar daños si es muy intenso, y en invierno, el frío puede llegar a helar el agua en el interior de la maceta y afectar a las raíces.