Ventajas e inconvenientes del abono orgánico
Una de las principales formas de mantener un jardín más ecológico y respetuoso con el medio ambiente es utilizar fertilizantes naturales realizados a base de restos animales, vegetales u otras fuentes orgánicas.

Este tipo de fertilizante es conocido como abono orgánico y supone una perfecta alternativa a los de tipo industrial realizados con elementos menos beneficiosos para el jardín y también menos económicos.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce… a continuación te dejamos algunas de las principales ventajas e inconvenientes del mismo para que decidas por ti mismo.

Ventajas

– Son una buena forma de reciclar los elementos orgánicos sacando de ellos el máximo provecho, y es que de otra forma serían desechados.

– Recuperan la materia orgánica del suelo y permiten la fijación de carbono en el mismo ayudando además a mejorar la capacidad de absorción del agua en el terreno.

– Su fabricación suele suponer un gasto energético inferior al de los fertilizantes inorgánicos. Además, el hecho de que suelan utilizarse cerca del lugar de fabricación hará que los costes de intermediarios y envíos sean menores.

– La fabricación puede ser casera, lo que supone un ahorro en las compras para el jardín y asegura el uso de buenos elementos para su composición.

Ventajas e inconvenientes del abono orgánico

Inconvenientes

– Hay que tener conocimientos para llevarlo a cabo en casa, pues si no están correctamente realizados pueden ser causa de problemas y enfermedades en suelo o plantas.

– Pueden provocar eutrofización o, lo que es lo mismo, un exceso de nutrientes que harán que se salga de lo habitual (y que no tendría por qué ser positivo para el jardín o la huerta).

– Son más caros que los inorgánicos si los compramos en la tienda; sin embargo, si los realizamos de forma casera podremos ahorrar bastante en este sentido.

Ahora que ya conoces algunos de sus secretos, ¿por cuál te decantarás?