Ventajas e inconvenientes del césped artificial
El césped artificial es una gran opción para tu jardín si por cualquier motivo no puedes tener césped natural, como por ejemplo al no tener las condiciones ambientales necesarias para su crecimiento o por no tener tiempo para cuidarlo como se merece. Con el artificial conseguirás prácticamente el mismo efecto ya que en los últimos años han salido nuevas variedades y calidades, con lo que apenas se notará la diferencia.

Como casi todo en este mundo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, así que pasemos a analizar ambas cosas para saber si en tu caso merece la pena que pongas césped artificial. Toma nota de las ventajas del césped artificial:

– Se adapta perfectamente a cualquier tipo de clima y se mantiene verde durante todo el año. También se adapta a cualquier tipo de suelo, ya sea duro o blando. De todas formas, en superficies naturales lo mejor es preparar el terreno colocando una malla antihierbas para que no crezcan por encima del artificial.

Ventajas e inconvenientes del césped artificial
– Su mantenimiento es muy económico y sostenible ya que al no necesitar que lo riegues ahorrarás mucha agua. También es ecológico ya que en casi todas sus variedades es reciclable o reutilizable cuando lo quites del jardín. Es muy fácil de limpiar.

– No requiere luz natural para crecer y mantenerse de forma sana, así que si tu jardín está en una zona de sombra es la elección perfecta.

– El césped artificial es antialérgico, ideal si alguien en tu casa tiene algún tipo de alergia a ciertos elementos que pudiera haber en el césped natural o en los productos para su cuidado.

No son muchos los inconvenientes del césped artificial, pero también merece la pena analizarlos:

Ventajas e inconvenientes del césped artificial
– Aunque su mantenimiento sea económico, su instalación es más cara que la del césped natural, así que tendrás que valorar si merece la pena un gran desembolso inicial.

– Los roces bruscos pueden causar abrasiones en la piel, aunque hoy en día la calidad de las fibras es mucho mayor y son más suaves, así que elige siempre las mejores para no correr riesgos, sobre todo si tienes niños ya que pasarán mucho tiempo en él.

– El último gran inconveniente que tiene es que su belleza no es comparable a la del césped natural. Sí hay variedades que son casi iguales, pero esa frescura que desprende el natural nunca la conseguirás con el artificial.