Violeta africana, una bonita planta de interior
La Violeta Africana es una planta de las llamadas de interior y es de las más comunes para los amantes de las plantas porque su cultivo es muy sencillo y si está bien cuidada es una especie preciosa que le da muchísima vida al lugar donde la coloques. Lo malo que tiene la violeta africana es que puede presentar algunos problemas a lo largo de su vida, como por ejemplo:

1. Manchas de color amarillento en las hojas. Estas manchas suelen salir porque le ha dado mucho el sol y salen principalmente en verano. Es un problema común en todas las plantas que son de interior, así que durante la época de más sol en tu lugar de residencia procura tenerla en un sitio donde no esté expuesta a la máxima luz.

2. Manchas marrones en las hojas. Estas manchas suelen deberse a que la riegas con agua demasiado fría, así que procura hacerlo siempre con agua templada para que no se te estropee.

3. Inexistencia de flores. Suele pasar cuando la planta no recibe la suficiente luz, principalmente en invierno. Otros motivos pueden ser las corrientes de aire o que la has cambiado de maceta en varias ocasiones, lo que dificulta el crecimiento de las mismas.

4. Hojas amarillentas. Se ponen así cuando la has abonado demasiado o le ha dado mucho el sol.

5. Hojas verde pálido con bordes curvados. La planta tiene mucho frío. La violeta africana no puede estar en ambientes por debajo de los 15ºC. Otro buen truco es quitarla de la ventana en invierno para que no le entre frío.

6. Hojas y flores con moho. Lo primero que debes hacer es quitar todas las partes de la planta que estén afectadas y a continuación regarla con agua tibia y mantenerla lejos de los rayos del sol hasta que se haya secado por completo.

7. Insectos. Los principales que atacan a la violeta africana son el ácaro, la mosca blanca y las cochinillas, así que si crees que puede haber por tu casa procura mantenerla alejada de esa zona.