5 ideas para proteger tu jardín de miradas indiscretas
La llegada del buen tiempo nos anima a disfrutar más y mejor del aire libre, y nuestros jardines, terrazas o incluso balcones son ese entorno natural más inmediato. Disfrutarlos, sin embargo, no siempre es fácil cuando estamos expuestos a miradas indiscretas.

La sensación de tranquilidad y relax que viene aparejada a ese disfrute del jardín, en efecto, parece evaporarse como por arte de magia cuando nos sentimos observados. Incluso sin saber si alguien lo hace, tanto se da para que se rompa esa paz soñada. En este post vamos a dar algunas ideas para tener esa intimidad tan necesaria.

Separadores de cañas naturales

Protegerse de las miradas no tiene por qué afear el jardín, ni siquiera añadir un elemento artificial que reste sensación de naturaleza. Si queremos elementos naturales, podemos utilizar cañas de bambú o de otros materiales naturales para realizar la separación fácilmente.

Además, conseguiremos protegernos del viento. Su precio suele ser asequible y se venden en forma de rollos para su colocación estratégica, justo allí donde queramos preservar la privacidad. O, por qué no, bordeando todo el perímetro.

Su tamaño suele rondar los 1,80 de altura y la longitud dependerá de las dimensiones del rollo que adquiramos, que por lo general son de 5 metros o más. Aunque económicas, suelen romperse fácilmente, por lo que la durabilidad no es su fuerte y, por último, a la hora de elegirlas tengamos en cuenta si son más o menos tupidas.

Paneles de láminas, enrejados de madera o pvc

Los paneles de distintos materiales son un habitual elemento de ocultación. En el mercado encontraremos una amplia variedad de celosías, con diseños de diferentes tipos, entre los que poder elegir por cuestiones estéticas y/o por la privacidad que proporcionen.

Los paneles de láminas orientables son una opción interesante, si bien resultan poco económicos. Cuando lo cerremos, tendremos un panel de madera convencional, y abriendo las láminas más o menos dejaremos pasar el aire y el sol, con lo que tendremos discreción cuando lo deseemos, sin renunciar a las vistas ni a la sensación de naturaleza que proporcionan los espacios abiertos.

Instala un cenador

Si el jardín está a la vista de vecinos y viandantes pero simplemente deseamos crear un pequeño espacio de privacidad, instalar un cenador puede ser una solución práctica muy eficaz.

Con la ventaja de poder correr las cortinas laterales solo cuando lo deseemos, disfrutando de un interior fresco gracias a cortinas tipo mosquitera, si bien nos interesaría un cenador con cortinas tupidas para los meses más fríos.

Jardines verticales o setos artificiales

Los jardines verticales son un recurso fantástico para crear un muro de naturaleza que aporte verde a nuestro jardín mientras nos protege de miradas. Para su realización podemos aprovechar las paredes o muros e incluso las verjas que bordeen el jardín.

Salvo que seamos expertos en este tipo de jardines o, al menos, tengamos una cierta experiencia, lograr un jardín vertical de unas ciertas dimensiones, con una verdor tal que logre crear una separación del exterior es una tarea a medio o largo plazo.

5 ideas para proteger tu jardín de miradas indiscretas
Su necesario mantenimiento puede ser un inconveniente a la hora de optar por esta opción, si bien tiene muchas ventajas, como el bonito resultado, las posibilidades creativas y la elección de la altura prácticamente a la carta.

Como alternativa sin mantenimiento existen unos setos artificiales, cuya altura quizá quede algo corta, salvo que coloquemos uno sobre otro, alcanzando entonces los 2 metros sin problema. Su colocación es sencilla, más o menos la misma que exigen las cañas mencionadas, pero en este caso su aspecto no es natural.

Sombrajes de tela o toldos

Evitar miradas indiscretas desde arriba también es posible mediante la instalación de sombrajes de tela que también nos protegerán del sol y pueden venirles muy bien a algunos tipos de plantas. Su aspecto es similar al de unas velas colocadas de forma horizontal y durante el invierno es importante retirarlas, pues el mal tiempo suele deteriorarlas.

Los toldos y las simples sombrillas también hacen esta doble función. Protegen la privacidad y detienen los rayos del sol en horas punta, haciendo más apetecible disfrutar del jardín durante más tiempo cada día. La elección de unas u otras opciones dependerá, en última instancia, de las necesidades y gustos de cada uno, sin olvidar el presupuesto.